MUY TEMPRANO

Por JUAN T H

El Partido Revolucionario Moderno no hizo más que adaptar el estatuto a la
Constitución de la República, a la ley de partidos y régimen electoral. El estatuto del
PRM no puede prohibir lo que la Carta Magna permite.
Hablar de una posible o eventual repostulación del presidente Luís Abinader es
prematuro. El gobierno aún no tiene ocho meses de instalado. Hay demasiadas tareas
pendientes, demasiados problemas para distraerse en algo que todavía no se
vislumbra en el horizonte político por muy bien que lo esté haciendo el mandatario.
¡Muy temprano para “ablandar habichuelas”. Como bien dice el presidente del PRM,
José Ignacio Paliza, el gobierno en pleno tiene que concentrarse en sacar el país de la
crisis sanitaria y económica. ¡Y después hablamos, de ese y de cualquier otro tema.
Luís Abinader tiene que seguir haciendo lo que está haciendo: estabilizar
económicamente la nación, garantizarle seguridad a la población, darle una mejor
salud y una mejor educación, reactivar el aparato productivo, mantener la estabilidad
cambiaria, sanear el Estado en sentido general, entre otras cosas. El tiempo dirá
cuando es el momento de hablar de reelección. La política está determinada por la
coyuntura. No hay que apresurar el carro de la historia. Los acontecimientos hablan
por sí mismos.
Ningún dirigente o funcionario puede -en estos momentos- montar un proyecto
presidencial por muy sanas y legítimas que sean. Ahora hay que trabajar duro, las
horas que sean necesarias, como lo está haciendo el presidente. Nadie, ni siquiera el
jefe del Estado, puede, en este tiempo hablar de buscar otro periodo. Sería insensato.
Las circunstancias lo dirán más adelante.
Hasta este momento Abinader tiene un altísimo nivel de aceptación de la población. La
mayoría de la gente lo ve trabajador, honesto y de buenas intenciones. No es casual
que sea el segundo mandatario más valorado de la región. Mañanas puede ser
distinto, dependiendo de cómo marche la economía, el costo de la vida, el empleo, la
seguridad ciudadana, la estabilidad cambiaria.
Si el gobierno marcha bien, el país también. Solo entonces, podremos hablar de
reelección. Si Abinader logra que el costo de la vida no se dispare, si aumenta el
empleo, eliminar o disminuir los déficits de nuestra economía y mantiene la paz social;
entonces el PRM merecerá continuar en el poder. ¡Y Luís también, cuatro años más!
Ahora bien, si Luís fracasa, fracasa Carolina Mejía, José Ignacio, David, Furcal, Yayo y
cualquiera que tenga aspiraciones presidenciales, incluyendo al propio Abinader. Por lo
tanto, hay que apostar al éxito, trabajar para que los lauros sean cada vez mayores, de
tal manera que el pueblo decida darle -en las urnas- otro voto de confianza.

Por fortuna Abinader está enfocado en sus tareas trabajando día y noche las horas que
sean necesarias, de lunes a lunes, como amerita la situación en que encontró el país:
devastado por la incompetencia y la corrupción.
Hablemos de una eventual reelección más adelante, es muy temprano. (Pienso)

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