Luchando por la constitucionalidad de 1963: Manolo Tavárez Justo y la guerrilla del 1J4

Alejandro Paulino Ramos

El gobierno surgido del golpe de Estado la noche del 25 de septiembre de 1963 bautizado, como “el Triunvirato”, pasó por meses de inestabilidad, hasta los días finales de diciembre, afectado por las protestas de los que se opusieron al derrocamiento del presidente Juan Bosch, en especial por la presencia en las montañas de  las brigadas guerrilleras que desde finales de noviembre dirigió Manuel Aurelio Tavárez Justo y el Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4), mientras que en el campo internacional los nuevos mandatarios fueron repudiados por naciones que se negaron a reconocerlos como legítimos gobernantes.

El golpe de Estado contra Bosch

Los motivos con los que los golpistas justificaron el derrocamiento de Bosch, se relacionaron con la campaña de descréditos a que fue sometido el  mandatario, en el sentido de que toleraba y favorecía los planes de los partidos comunistas, permitiendo que las ideas marxistas infiltraran la sociedad dominicana; aduciendo que los izquierdistas estaban distribuyendo “papeles clandestinos e instrucciones mimeografiadas para la acción terrorista. (…).  En esos papeles y folletos que circulaban secretamente, se explicaba la preparación de las llamadas bombas molotov, así como el manejo de armas de guerra y las instrucciones para guerrillas”.

Una multitud acompañó a Manolo Tavárez Justo en el mitin del 14 de junio de 1963.

En manifiesto publicado en la prensa nacional, se  acusó al Profesor Bosch de abuso de poder, de entronizar la incapacidad en la administración pública, incumplir las promesas electorales, atacar la libertad de prensa y de llevar el país a un enfrentamiento internacional de consecuencias imprevisibles: «y lo más alarmante de todo—decían los golpistas—, las consentidas y alarmantes maniobras de los dirigentes del comunismo internacional y ateo en que por internacional, desconoce los nacionalismos particulares y por ateo, niega a Dios». Bajo esas premisas, los implicados en el derrocamiento plantearon estar de manera decidida a  «poner orden en este caos y para detener el revolucionarismo desintegrante del comunismo».

El golpe con apoyo cívico-militar

Desde los primeros días de su ilegitimo gobierno, el “triunvirato” procedió a tomar medidas dictatoriales, entre ellas: poner fuera de ley a las agrupaciones de izquierda, anular la constitución de 1963 poniendo en vigencia la de septiembre de 1962, y la disolución del Congreso Nacional. También se comprometieron al cumplimiento de los acuerdos internacionales y respetar los derechos humanos y de propiedad.

El golpe militar contó con el apoyo de  los dirigentes políticos que se mantuvieron en la oposición al gobierno perredista, entre estos:  los doctores Viriato A. Fiallo, Juan Isidro Jimenes Grullón, Horacio Julio Ornes C.,   Mario Read Vittini, Miguel A. Ramírez y Ramón Castillo, mientras que los líderes del Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC) y PRD condenaron la asonada militar y rechazaron la ilegalización de las organizaciones comunistas.

En cuanto a la estructura militar comprometida con la asonada militar, entre los principales oficiales de las Fuerzas Armadas estuvieron el jefe de las Fuerzas Armadas Elvy Viñas Román y los generales Antonio Imbert Barrera; Luis Amiama Tió;  Renato Hungría Morel, Jefe del Estado Mayor del Ejército; Atila Luna Pérez, Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Dominicana, y el coronel Elías Wessin y Wessin, director del Centro de Enseñanza de las Fuerzas Armadas (CEFA), entre otros no menos importantes.

El gobierno del Triunvirato

En la toma de posesión del triunvirato, que se produjo el 26 de septiembre de 1963, se juramentaron en la sede del palacio nacional el licenciado Emilio de los Santos, quien lo presidió; el ingeniero Manuel Tavárez Espaillat y el doctor Ramón Tapia Espinal. La formación del gabinete contó con «un acuerdo de caballeros» que integró a los partidos Unión Cívica Nacional representado por Ángel  Severo Cabral en  Interior y Policía; Alcibíades Espinoza, en Salud y Previsión Social, y Carlos Grisolía Poloney, en la Secretaría de Trabajo. Por la Alianza Social Demócrata se juramentaron  los doctores Pedro Manuel Casals Victoria, en Finanzas e Hipólito Sánchez Báez; en Justicia. Representando a Vanguardia Revolucionaria Luis A. Ginebra Hernández, en Obras Publicas, y José Rolando Martínez Bonilla, en Industria y Comercio.

Por igual, ocuparon importantes puestos en la administración pública: Miguel Ángel Alcántara, en la Secretaria de Agricultura y Emigdio Osvaldo Garrido Puello, Secretaría de Propiedades Públicas, en representación del Partido Nacionalista Revolucionario Democrático. Por el Partido Demócrata Cristiano, se juramentaron  Mario Read Vittini, secretario de la Presidencia y Carlos Manuel Hernández, secretario de Educación. También, Pompilio Brower  como secretario sin Cartera, en representación del Partido Progresista Demócrata Cristiano.

Ilegalidad contra constitucionalidad

El gobierno inconstitucional del Triunvirato no contó con el  reconocimiento de los países democráticos de América Latina, mientras que Estados Unidos pareció presionar proponiendo la renuncia del nuevo gobierno y recomendando que la presidencia provisional fuera asumida por Juan Casasnova Garrido, presidente del Senado proclamado posterior al golpe de Estado como presidente provisional por una asamblea clandestina del Congreso Nacional. La actitud de Washington, apoyada por John Fitzgerald Kennedy, hizo que el Triunvirato acusara el gobierno norteamericano de entrometerse en los asuntos internos de los dominicanos; pero con la muerte del presidente norteamericano el 22 de noviembre, todo cambio a favor del gobierno dominicano, reconocido por los Estados Unidos en  diciembre de 1963.

Algunas medidas del Triunvirato

El gobierno ilegitimo procedió a promulgar mediante decretos un conjunto de medidas disfrazadas de leyes: promulgó la ley número 4, en noviembre de 1963, sobre protección e incentivo industrial, con el objetivo de que los grupos económicos se beneficiaran con los bienes del Estado; la instalación de industrias con el objetivo de sustituir las importaciones, bajo las garantías de que estarían exentas del pago de todo tipo de impuestos; además, los nuevos mandatarios despojaron del fuero a la Universidad Autónoma de Santo Domingo y procedió a colocar fuera de la ley  y perseguir a las agrupaciones consideradas de izquierda.

Protestas contra el gobierno

La prensa trajo la noticia de la muerte de Tavárez Justo y sus compañeros, asesinados después de ser apresados el 21 de diciembre de 1963

Un día después del derrocamiento del presidente Bosch, en las calles de las principales ciudades del país  comenzaron las manifestaciones y protestas de los que se oponían al golpe de Estado. Por ejemplo, el 6 de octubre la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC)  convocó a un paro simbólico contra el triunvirato, mientras  los empleados del Hotel Embajador paralizaron sus labores. El día 11, el transporte público de la ciudad de Santo Domingo dejó de funcionar y el 14 de noviembre  los empleados de la Industria Tabacalera de Santiago cesaron en sus actividades. Realmente, las protestas callejeras se acrecentaron a partir de octubre, cuando la Policía desbarató una manifestación organizada por la Federación de Estudiantes Dominicanos, que tenía el propósito de llegar hasta las puertas del palacio presidencial, mientras los sindicatos, las asociaciones profesionales rechazaron el golpe, denunciaban los atropellos, allanamientos y apresamientos realizados por las fuerzas militares y policiales.

Juan Bosch al exilio

Desde los primeros días la represión política tocó todas las puertas: Juan Bosch se mantuvo solicitando asilo en la Embajada de Chile, negado por las nuevas autoridades; el presidente del PRD, Ángel Miolán, apresado luego de abandonar la Embajada de Colombia; los locales de los grupos de izquierda destruidos y saqueados; los acusados de comunistas tenazmente perseguidos, llegando el general Imbert Barreras a declarar a la prensa que los militares estaban buscando  «a muchos otros comunistas. Los buscamos a todos». Definitivamente, Juan Bosch fue sacado del país junto a su esposa, el 29 de septiembre, hacia Pint-A-Pitre (Guadalupe), escoltado por el General Imbert Barrera y su esposa. Desde Guadalupe el presidente derrocado viajó hasta Puerto Rico.

Intentos de contra golpe

Manolo Tavárez Justo en el mitin celebrado el 14 de junio de 1963. Acompañado de los expedicionarios de junio de 1959 Medardo German y Poncio Pou Saleta.

Desde principios,  sectores militares intentaron evitar la consolidación del gobierno  golpista, aunque sin existo debido a que no existía un plan coordinado entre los que se oponían al derrocamiento del Profesor Bosch.  Por ejemplo, el coronel Ramón Simó Canó arengó las tropas de la base aérea de Santiago exhortando a la rebelión contra el triunvirato y entregar el gobierno al doctor Juan Casasnova Garrido, la mañana del 31 de octubre.  Este oficial cometió la indiscreción de hablar con todos los oficiales, pensando que contaría con apoyo; pero los militares consideraron que el plan era muy arriesgado para ellos.  Otros expresaron solidaridad aunque solicitaron tiempo para ver la evolución de los acontecimientos.  Ante las respuestas de los soldados de Santiago, el coronel Simó optó por retirarse  a su residencia. El movimiento había fracasado.  Apresado luego por las autoridades, lo condujeron hasta Santo Domingo. La manifestación de resistencia en la base aérea de Santiago incrementó la sospecha en los cuarteles y muchos de los implicados resultaron encarcelados. Los complotados forman parte de un sector trujillista dentro de las Fuerzas Armadas, que tenía como líder al general Neit Nivar Seijas, y desde el exilio al doctor Joaquín Balaguer, lo que apunta a la continuidad de las contradicciones entre cívicos y trujillistas.

Otro sector de las Fuerzas Armadas, encabezado por el teniente coronel Rafael Fernández Domínguez intentó un contragolpe constitucionalista, pero la conspiración fue descubierta y Fernández Domínguez sacado del país como agregado militar de la Embajada dominicana en España. De este sector militar sufrieron prisión  el capitán Héctor Lachapelle Díaz, el mayor Roberto A. Cabrera Luna, el teniente Lorenzo Sención Silverio, y José René Jiménez. También, los tenientes Alfonso Román Marte, José Manuel Peña, Ernesto González y Fernando R. Cabral, quienes habían acusado al coronel Elías Wessin y Wessin de ser el responsable de su cancelación y de iniciar una purga entre los oficiales académicos, y a los que consideraba como simpatizantes de la vuelta a la constitucionalidad.

Intento guerrillero de los emepedeistas

En  octubre de 1963 el Movimiento Popular Dominicano (MPD), dirigido por Máximo López Molina, intentó impulsar la guerra de guerrillas en las montañas del Cibao. No se habían afianzados, cuando el 24 de octubre las Fuerzas Armadas detectaron la acción insurgente en la zona de Cívicos, en la provincia Sánchez Ramírez.  Abortada la operación, los militares apresaron a Máximo López Molina, Elizardo Ramos Peguero y Jorque Puello Soriano (El Men), a quienes les ocuparon dos ametralladoras. También  formaron parte del frente los revolucionarios Ramón Pinedo Mejía, Rafael Augusto Fortunato, Frediberto Bravo Santana, Ramón Alcalá, Manuel de Jesús Santiago Brito, Elpidio Bonilla, Nemesio Morales y Pascual O. García:

“Al enterarse de la presencia de un pequeño núcleo guerrillero en esa zona—dice Cayetano Rodríguez del Prado en sus memorias tituladas “Notas autobiográficas: recuerdos de la Legión Olvidada”—, el   Ejercito lanzó una importante ofensiva militar por toda la zona, resultando cercado el grupo antes de poder llegar a la zona donde se proponían operar. De este modo, fueron atrapados, maltratados y encarcelados, sin que se reportaran pérdidas de vidas de ninguno de los bandos”.[1]

Los guerrilleros apresados en la “Loma 24”, en Villa Rivas, donde intentaron establecer su cuartel general, antes de su apresamiento habían decidido regresar a Santo Domingo, pues se dijo que no encontraron las armas que iban a utilizar en el lugar previsto, y se sintieron defraudados. Por igual, otro grupo de presuntos guerrilleros resultó  apresado en la zona de San Juan de la Maguana, entre los que se encontraban el doctor Seneo Arbaje Ramírez, Francisco Rosado Luciano, Confesor Rosado y Henríquez de la Cruz, aunque este grupo no pareció guardar relación con el MPD.

La guerrilla del 1J4 

El golpe de Estado cívico-militar contra el Profesor Juan Bosch  y el desconocimiento de la constitución de 1963, se encuentran entre las causas  que motivaron al  Movimiento Revolucionario 14 de Junio a insurreccionarse en las montañas dominicanas. Las guerrillas de Las Manaclas, como se conoce aquel acontecimiento, devino en un componente negativo para la existencia de la más importante organización política de izquierda y de sus principales dirigentes, quienes perecieron en la acción militar y en especial para su principal cabecilla  Manuel-Manolo-Aurelio Tavárez  Justo.

Los acontecimientos, que se desarrollaron desde finales de noviembre hasta el 21 de diciembre de 1963,  tuvieron como exaltación publica las palabras pronunciadas por Manolo Tavárez Justo en su discurso del día 14 de junio de 1963: “Óiganlo señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el “14 de Junio” sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya;  y a ellas iremos, siguiendo el ejemplo y para realizar la obra de los Héroes de junio de 1959, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, el espíritu de la Revolución….  porque no nos quedará, entonces, otra alternativa, que la de ¡Libertad o Muerte!’’

Cuando la derecha vinculada a la Unión Cívica asaltó el gobierno de Juan Bosch e impuso un gobierno ilegal, Manolo Tavárez  y su partido 1J4 decidieron cumplir  la promesa hecha frente a la Puerta del Conde en junio de 1963, y procedieron a implementar los planes guerrilleros comenzados a preparar tímidamente desde antes del golpe.

Los primeros indicios  que indicaban que el 14 de Junio se preparaba para iniciar su lucha guerrillera,  aparecieron en el Listín Diario del 9 de noviembre, cuando en un allanamiento policial las autoridades encontraron pertrechos militares en la casa de Felicia Morel, colaboradora de la organización y detuvieron para investigación al ingeniero Leandro Guzmán, que iba a ser uno de los comandantes de la guerrilla, y a Darío Ozuna, ambos acusados de actividades subversivas. También resultaron detenidos  Camilo Todemán, Tomas Arturo García Saleta, José María Saavedra Disla, Ángel Custodio, Luis E. Moreno, Pedro Valera, y Miguel A. Santamaría.

Manolo Tavárez Justo encabezando una marcha política del 1J4 a principios de 1963

El 21 de noviembre el Triunvirato, para entonces presidido por Emilio de los Santos, denunció la existencia de un plan para entorpecer las actividades del gobierno. En la ocasión se dijo que en virtud de los actos subversivos y terroristas ocurridos en el país con el propósito de crear el caos y el desorden, la Dirección de Prensa del Palacio Nacional “ha decidido revelar parte de un plan de carácter subversivo de la extrema izquierda”, en el que se harían estallar bombas, se destruirían propiedades privadas, huelgas en los servicios públicos y privados, así como crear un estado de pánico general. Al parecer, hasta ese momento las autoridades no tenían en conocimiento todos los detalles relacionados con los preparativos guerrilleros, por lo que ponían especial atención a las actividades clandestinas del PRD.[2] Sin embargo, luego se supo que los planes eran del conocimiento de un dirigente que fue comandante guerrillero, que actuaba como informante de la policía. Por esa razón, se  entiende las autoridades conocían los propósitos de la agrupación de izquierda y estaban en el interés de que se diera el levantamiento, para de esa forma aniquilarlo y poder destruir la organización política.

El 22 de noviembre el 1J4 hizo público un comunicado de prensa declarándose “abanderado del retorno del régimen constitucional, que el pueblo dominicano se dio el 20 de diciembre de 1962”. Un día antes,  también publicaron un programa de lucha para reclamar  la vuelta a la constitucionalidad. El 14 de Junio anunció que a partir de ese momento iniciaría la lucha a favor de la reforma agraria; participación de los obreros y empleados en los beneficios de las empresas; seguridad social, y una ley de servicio civil. Por igual, la nacionalización de las propiedades que estaban en manos de los extranjeros; reforma al Código Trujillo de Trabajo; ley de reforma urbana; rebaja de los precios de alquiler de las viviendas, y la creación de grandes almacenes del Estado para proveer de mercancías a los pequeños negocios.  En otro comunicado,  la agrupación 14 de Junio  ratificó “su disposición a continuar y liderar la lucha por el retorno del régimen constitucional y contra el golpismo militar”. En esa ocasión propuso la reunión de la Asamblea Nacional con el fin de que designara a un presidente provisional que actuara paralelamente y en oposición al Triunvirato.

Inicio de la guerrilla de Manolo

Manolo Tavárez  y el 14 de Junio subieron a la montaña, en un plan que le tomó tan solo 64 días para darle forma y ponerlo en ejecución, lo que demuestra la improvisación con la que se procedió en los preparativos militares: sin los pertrechos básicos para permanecer en zonas inhóspitas, con armas insuficientes y defectuosas,  sin adiestramiento en guerra de guerrillas, y con poca capacidad para enfrentar un ejército regular bien armado, ejercitado en el arte de la guerra, con suministro constante de alimentos y pertrechos, y con los recursos suficientes para aniquilarlos,[3]la operación estaba condenada al fracaso.

La guerrilla de Manolo inició sus operaciones el 28 de noviembre de 1963, aunque noticias sobre el foco guerrillero fue dada por Radio Habana el 22 de noviembre, y desmentida por el gobierno dominicano, de que un grupo de jóvenes habían comenzado una insurrección  en las montañas dominicanas, aunque se dijo que tenía vínculos con el  emepedeista Máximo López Molina. Tres días después, el 25, se iniciaron los estallidos de bombas en la ciudad de Santo Domingo y el primero de diciembre apareció en la prensa la información de  la detención de un grupo de personas en las montañas de Bonao, en la provincia de La Vega.

Los militares iniciaron la persecución de los guerrilleros utilizando todo su poderío, incluyendo la aviación militar

De acuerdo al líder catorcista Fidelio Despradel, responsable militar de la operación, “la insurrección del 14 de Junio contra el gobierno del Triunvirato incluyó seis frentes guerrilleros: el Juan de Dios Ventura Simó, comandado por Hipólito (Polo) Rodríguez; el Gregorio Luperón, comando por Juan Miguel Román; el Mauricio Báez, comandado por Luis Genao; el Hermanas Mirabal, comandado por Rafael Cruz Peralta (este sustituyó a Leandro Guzmán, que había caído prisionero); el Francisco del Rosario Sánchez, comandado por Ángel Luis Patnella, y el Enrique Jiménez Moya (Manaclas), comandado por Fidelio Despradel. Manolo Tavárez era el comandante general de todos los frentes y estaría ubicado en el frente Enrique Jimenez Moya. (…). La bandera de la insurrección del 14 de Junio fue la de: derrocamiento del gobierno de facto del Triunvirato y restitución del gobierno constitucional, presidido por Juan Bosch, y de la Constitución de 1963”.[4] 

Los pobladores de la sección de “Los Quemaos” rumoraron sobre la presencia de tropas militares en la zona, y dijeron que se descubrieron paracaídas y pertrechos militares abandonados; además, de que  el 30 de noviembre se apresaron a varios jóvenes, entre ellos  Nelson Benito y Alejo Germán así como a otros residentes en la localidad de Ocoa. Los medios de prensa informaron que los nombrados Mimino Vas, Chilo Vargas y Luquito Linares resultaron heridos, cuando fueron denunciados por el alcalde de “El Bejucal”.  En el pueblo de Bonao las autoridades apresaron a  Manuel Lulo, dirigente del 14 de Junio en Moca. Los residentes de “Los Quemaos” dijeron también, que el grupo de guerrilleros que operaba en ese lugar estaba integrado por unos 80 hombres y que muchos de ellos antes habían estado en la loma en tarea de exploración y reconocimiento.

El 1 de diciembre, a solo tres días de iniciadas las operaciones,  las tropas capturaron a un grupo de ocho guerrilleros, entre ellos al doctor Juan José Matos Rivera (Pachón), Marcelino Grullón, y Bienvenido Aquino Pimentel, y se informó de la existencia de un brote guerrillero en “El Limón”, de Laguna Salada. El día 2 de diciembre, ya el pueblo dominicano conocía la noticia, confirmada por diferentes medios, de que Manolo Tavárez  Justo encabezaba el principal foco guerrillero, ubicado en las montañas de “Las Manaclas”, en San José de las Matas. También se informó de la existencia de  grupos guerrillero en las “lomas de Los Lindos”, paraje perteneciente a Polo, y en Paraíso en la provincia de Barahona. Por igual,  en la “loma El Rubio” y en “Los Ramones”, de San José de  las Matas,  en “La Horma” de San José de Ocoa, y en  la “loma El Loro”, de la sección Jovero, de Miches. Las operaciones de persecución y aniquilamiento de los guerrilleros estuvieron dirigidas por el coronel Adriano Valdez Hilario, comandante de la Fortaleza San Luis, de Santiago.[5]

Confirmada la noticia del alzamiento[6], el gobierno del Triunvirato procedió a declarar ilegal al Movimiento Revolucionario 14 de Junio, lo que se hizo a través de la promulgación de la ley número 77, del 3 de diciembre, al tiempo que aviones  Mustang P-51 bombardeaban las montañas,  y se anunciaba  las capturas de 14 insurrectos y de una embarcación que procedía de cuba con supuestos refuerzos para la guerrilla.  Los prisioneros formaban parte de un grupo perteneciente al MPD, que desembarcaron por Montecristi el 5 de diciembre al parecer con interés en participar en las luchas del 14 de Junio, pero desvinculados de estos. Entre los apresados se encontraban Cayetano Rodríguez del Prado,  Francisco Ramos Peguero y otros de sus compañeros pertenecientes al MPD.[7]

El 19 de diciembre el Triunvirato suspendió todas las garantías  individuales a todas las personas que fueran detenidas y acusadas de practicar el comunismo, la anarquía y la subversión.

Intento de apoyo urbano a la guerrilla

Si bien es cierto que el apoyo urbano a las operaciones guerrilleras fue muy reducido, también se pueden anotar los intentos de desarrollar operaciones armadas, especialmente de distracción que buscaban llamar la atención de los militares, para evitar la concentración de todo el poderío militar contra los hombres de Las Manaclas. En ese afán, en varias de las principales ciudades comenzaron a escucharse las detonaciones de bombas y un grupo de mujeres logró  organizar un desfile en apoyo al movimiento armado; pero  fueron impedidas de continuar por tropas policiales. Las escuelas públicas fueron cerradas durante todo el periodo de conflicto y un grupo de izquierdistas asaltó con armas de fuego la residencia del doctor Viriato A. Fiallo, líder principal de la UCN. En cuanto a los estudiantes de la Universidad estatal, al enterarse de las muertes de los catorcistas, cientos de ellos salieron a las calles a protestar y se presentaron ante el despacho del Procurador General de la República, el Dr. Manuel García Lizardo, reclamando que le entregaran el cadáver del guerrillero Rafael (Pipe) Faxas Canto.

Las primeras armas capturadas a los guerrilleros del 14 de Junio fueron presentadas a la prensa el 2 de diciembre de 1963

Otro grupo de personas agredió al comentarista oficialista Rafael Bonilla Aybar, lo que sucedió el 17 de diciembre de 1963 y en el sector de los obreros azucareros se dieron varias huelgas. Posterior a las muertes de Manolo Tavárez y de sus compañeros, sucedieron movilizaciones  callejeras en torno a los actos fúnebres de los guerrilleros.  Los cadáveres, rescatados por los familiares, presentaban todos un disparo en la frente, muestra de que habían sido apresados y luego asesinados.

Guerrilla y crisis en Triunvirato

Como parte de la crisis que vivió el Triunvirato, motivada por la falta de apoyo popular, las protestas callejeras y del no reconocimiento en el campo internacional, la guerrilla de Manolo produjo un ahondamiento de la situación a lo interno del equipo gobernante. Por ejemplo, el 17 de diciembre se dio a conocer las renuncias de Manuel E. Tavárez Espaillat y Ramón Tapia Espinal como miembros del triunviro, pero esto fue posteriormente desmentido por los dos gobernantes.

La muerte de Tavárez Justo y 17 compañeros el día 21 de diciembre, incidió en el rompimiento de Emilio de los Santos con la coalición gubernamental, quien el día  22 renuncio de manera formal debido a que no estuvo de acuerdo con las muertes de los guerrilleros. De inmediato los dos triunviros restantes procedieron a reunir el  gabinete y designaron al doctor Donald J. Reid Cabral como presidente del gobierno colectivo, cargo que ocupó a  partir del 29 de diciembre cuando regresó de los Estados Unidos. Posteriormente, renuncio el 8 de abril de 1964 el triunviro Tapia Espinal, mientras que Tavárez Espaillat lo hizo el 27 de junio. Desde entonces, Donald J. Reid Cabral concentró en su persona las funciones como “presidente” del Triunvirato, aunque formalmente se mantuvo acompañado por Ramón Cáceres Troncoso.[8] 

El trágico final de la guerrilla

La insurrección guerrillera del 14 de Junio terminó en el lugar conocido como “Alto de la Diferencia”, sección de Las Manaclas del municipio de San José de las Matas, el sábado 21 de diciembre de 1963. Ese día las fuerzas militares asesinaron, después de capturar con vida, a  Manolo Tavárez Justo y de 17 compañeros, miembros del Movimiento Revolucionario 14 de Junio.

De acuerdo al  parte oficial, dado por el General Viñas Román, entre los muertos se encontraban, además de Manolo, los guerrilleros  José Antonio Barreiro Rijos (Tony), Rubén Alfonso Marte Aguayo, Federico José Cabrera González, Jaime Ricardo Sosías, Fernando Arturo Ramírez, Rubén Díaz Moreno, Juan Caonabo Abel, Alfredo Peralta Michel, Antonio Filión, Manuel de los Santos Reyes Díaz, José Daniel Fernández y Manuel de Jesús Fondeur.

Entre los prisioneros: Fidelio Despradel Roque, Emilio Cordero Michel, Marcelo Felipe Bermúdez, Juan Germán Arias, Raúl Pérez Pena y Emilio Peralta, y se dijo se desconocía el paradero de los guerrilleros Daniel del Carmen Ariza, Rafael Reyes, Fernando Ramírez, Rubén Alfonso Martínez y Manuel Díaz. El último grupo de guerrilleros en entregarse a las autoridades, lo hicieron el 30 de diciembre en un lugar conocido como las “lomas de Las Canas”, integrado por José Antonio Crespo Minaya, Florifer Rey Gómez, y Napoleón Bolívar Menas.[9]

De acuerdo con el matutino Diario Libre del 20 de diciembre del 2013, de las muertes de Manolo Tavárez  Justo y sus compañeros, la Federación de Fundaciones Patrióticas y la ex diputada Minou Tavárez Mirabal interpusieron “una querella en contra del exsecretario de las Fuerzas Armadas, Ramiro Matos González, así como los oficiales y alistados que bajo su mando combatieron la guerrilla de Las Manaclas, el 21 de diciembre de 1963”, acusándolos de la muerte de Manolo y sus compañeros de partido. [10] Tocará a la justicia dominicana aclarar el referido hecho, de modo que prevalezca la verdad histórica y jurídica.

Conclusiones sobre el fracaso guerrillero

Debido a la infiltración en el partido, dos días después de iniciada la guerrilla del 1J4, el gobierno reconoció que conocía todos los planes de la operación armada

El movimiento guerrillero de Las Manaclas fracasó debido a múltiples factores, entre ellos: a la improvisación;  la falta de preparación militar del grupo de insurrectos, y también, porque muchas de las armas con las que intentaron enfrentar a las fuerzas militares regulares  se encontraban  inservibles. Por igual, porque las montañas donde se desarrolló la lucha eran áridas, desprovistas de alimentos, y por la falta base de apoyo del campesinado,  ya que los habitantes de las zonas montañosas eran sumamente conservadores. Se añade a todo esto, las bajas temperaturas que se siente para la época navideña en las cordilleras escogidas y a la falta de un decidido apoyo de los grupos de izquierda en los centros urbanos y en la población en general. Pero también, por la infiltración enemiga en la estructura de dirección del Movimiento Revolucionario 14 de Junio.

Todo esto, indudablemente, llevaron al 1J4 al fracaso; pero el sacrificio fue la antesala de las luchas de los dominicanos que reclamaban el final del gobierno del Triunvirato y la vuelta a la constitucionalidad sin elecciones.

(Notas bibliográficas: [1] Cayetano Rodríguez del Prado, Notas autobiográficas: recuerdos de la Legión Olvidada. Santo Domingo, 2008, p.131; [2] “Revelan plan de carácter subversivo y terrorista”. El Caribe, 21 de noviembre 1963; [3] Véase a Fidelio Despradel, Fidelio: memorias de un revolucionario. Vol. II. Santo Domingo, AGN, 2015, p. 485-487; [4] Ob. cit., p. 491; [5] “Autoridades descubren focos guerrilleros”. El Caribe, 1 de diciembre 1963; [6] Véase “Rebelde expone detalles de plan de insurgente”. El Caribe, 2 de diciembre 1963. También:  “El gobierno admite existe levantamiento”. El Caribe, 2 de diciembre 1963; [7] Cayetano Rodríguez del Prado, ob. cit.,  pp. 153-154; [8] Eduardo Latorre, Política dominicana contemporánea. Santo Domingo, Intec, 1975, p. 243; [9] Ob. cit., p. 242; [10] “Acusan a Ramiro Matos de crímenes de guerra: Piden indemnización de 50 millones de pesos por su actuación en la guerrilla de Las Manaclas”. Diario Libre, 20 de diciembre 2013).

El gobierno del Triunvirato se juramentó el 26 de septiembre de 1963
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