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Sat, Nov

¡Qué Pena; llegar a Viejos!

Cibao Central
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El llegar a los 60 años de edad, en nuestro País significa: “ir preparando nuestro pasaporte a la muerte”. Por esa edad no se califica a ningún empleo público o privado, y si por la misericordia del Señor se consigue “algo”, es una labor deprimente y poco valorada.

Las pensiones del Estado son de unas pocas migajas de dinero que no alcanzan para comprar aspirinas. Los envejecientes son burlados en las calles por los jóvenes, y hasta sus propios hijos e hijas los llevan a un asilo de ancianos. Muchos no pasan jamás por esos lugares y religiosas piadosas les sirven muchas veces de hijas, madres o hermanas. Ese es el pago que reciben muchos de los viejitos de nuestros País. Desamparados por el Estado, sus hijos, familiares, vecinos y amigos. ¡Es una pena!: Llegar a viejos o viejas en esta sociedad materialista e ingrata. Bienaventurados los envejecientes que llegan a su final rodeados de amor y solidaridad…