Recordando a José Francisco Peña Gómez, desconsiderado por Aerodom en el AILAJFPG

Editorial
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El pasado día 6 de marzo el doctor José Francisco Peña Gómez, el más grande líder de masas en la historia política de la República Dominicana y con fuerte presencia en la vida democrática de América Latina, cumpliría 80 años de edad.


Peña Gómez, quien nació en La Loma del Flaco, Guayacanes, provincia Valverde, y sus padres incidieron en la historia de Las Matas de Farfán, en el Oeste de la nación como en  Mao, Esperanza en la Línea Noroeste, fue reconocida nuevamente esta semana por diferentes sectores en su tumba en el Cementerio Cristo Redentor.
Sin embargo, quienes recordaron a Peña Gómez, tanto en la Casa Nacional del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), como en el camposanto, violentaron el principal principio político de éste cuando dividieron por ambiciones personales el partido político al que tanto tiempo dedicó para a partir de 1973  gobernar la nación con don Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía.
El PRD de hoy no es el de Peña Gómez, que pactó con quienes descreditaban y le hicieron la vida imposible al líder político, mientras el Partido Revolucionario Moderno ( PRM), que salió de las entrañas del perredeismo, está envuelto hoy en una lucha interna  a destiempo por la candidatura presidencial para los comicios del 2020.
Los restos del doctor Peña Gómez deben removerse en su tumba porque ni el PRD,  PRM ni sus familiares enfrentan la desconsideración de AERODOM que no coloca su nombre en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, que lleva su nombre por una ley del Congreso Nacional.
Tampoco se preocupan por restaurar el busto dedicado a  Peña Gómez en el puente de la 17, lugar preferido escogido por el fallecido líder perredeista para los mítines del Partido Revolucionario Dominicano ( PRD) y donde pronunció enérgicos discursos sobre la situación del pueblo dominicano.
Primicias recuerda al doctor José Francisco Peña Gómez, quien en vida abordaba las comunidades imperiales de la democracia dominicana.
Aparte de ser un político que trascendió a nivel nacional y regional, Peña Gómez es un hijo de la Línea Noroeste, por la cual batalló  hasta el último segundo de su vida.
Caramba, cuanta falta le hace a la democracia dominicana el doctor Peña Gómez, cuyo nombre de ser colocado en el letrero principal y otros en el Aeropuerto Internacional de las Américas.
Es propicia la ocasión para sugerir al PRD,  PRM y sus familiares que restauren el busto de José Francisco Peña Gómez en el puente de la 17. Lo que hay actualmente ahí es una vergüenza que no merece un líder de la categoría de Peña Gómez, cuya historia fue escrita por los destacados periodistas Leo Reyes y Rafael Osvaldo Santana.
Primicias no olvidará nunca a José Francisco Peña.