Producir más divisas y estabilidad del dólar

Editorial
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No es rentable para la nación la inestabilidad en el tipo de cambio. Lo que si genera dinamismo económico y fortaleza económica es la generación de divisas, una prioridad nacional.
A Primicias le llama la atención la situación que se presentó hace poco con una demanda diaria de divisas ascendente a US$ 130 millones, cuando lo normal es que oscile entre 85 y 90 millones.
Genera preocupación que este país esté importando artículos de lujo por encima de sus posibilidades. Solo basta ver una considerable cantidad de productos que promocionan todos los días los diferentes negocios,  muchos de los cuales deberían ser producidos localmente.
Es cierto que la administración Trump en Estados Unidos genera expectativas en la economía local, como  lo de la demanda creciente de dólares por parte de empresas extranjeras que operan en el país.
También lo del creciente  endeudamiento público, que impacta negativamente con una mayor demanda de dólares, al igual que las importaciones de arroz, cebolla y otros productos, como resultado de las inundaciones a finales de 2016 en el Cibao, Costa Norte y la Línea Noroeste.
Primicias recomienda adoptar las medidas necesarias para impulsar las exportaciones dominicanas.
Urge, además, que se evite que el dólar se le vaya de las manos a las autoridades porque la devaluación del peso perjudica las grandes mayorías con una inflación mayor.
Comencemos produciendo mas dólares.
Es responsabilidad de todos ayudar a la estabilidad cambiaria de la nación.
Una manera de estimular los depósitos bancarios en dólares en el país es eliminar el impuesto de un diez por ciento  a los intereses.
Primicias quiere un país con estabilidad cambiaria y cero especulación en la venta de divisas.
Saludamos las iniciativas del Banco Central y de la Asociación de Bancos Comerciales de la República Dominicana para normalizar el mercado cambiario.
Evitemos la escasez de divisas y la especulación con los dólares.
Es cierto que hay que reponer inventarios, pero no es para que se produzca una demanda ficticia de la moneda norteamericana.