Desorden en el Gran Santo Domingo

Editorial
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El Gran Santo Domingo se ha convertido en un gran desorden. No cesan los tapones. Tampoco el robo de las aceras por parte de negocios formales e informales. Motoristas y taxistas se meten en rojo en los semáforos y usan las aceras como vías y parqueos.
Hacen ruidos las 24 horas del día y noche.
Hoteles, grandes, pequeños y medianos negocios, restaurantes, salones de belleza, empresas vendedoras de repuestos, talleres, constructores de edificios, vendedores de frutas y víveres se roban las aceras en casi toda la capital demuestra la falta de autoridad de los cabildos del Distrito Nacional, Santo Domingo Oeste, Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte y otras alcaldías pertenecientes al mismo.
Ese desorden se agrava con la haitianización del país, su presencia ilegal y la operación de pequeños negocios sin higiene en las avenidas Duarte, Núñez de Cáceres casi Kennedy, calle Lorenzo Despradel y muchas otras.
¿Cómo es posible que los vendedores informales se apoderen del Corredor Duarte, de las avenidas 27 de Febrero con Ortega y Gasset, Duarte, Bolívar, Rómulo Betancourt, del entorno del Ministerio de Defensa y de la Plaza de Independencia, calle Pio X, el sector de Herrera, del kilometro 9, Duarte con París, José Martí, Yolanda Guzmán, Josefa Brea, El Conde, Tiradentes, Pintura, en Herrera, como de otros puntos, arrabalizando el Gran Santo Domingo?
Frente a una sub estación eléctrica en La Castellana residen decenas de haitianos indocumentados que contaminan la zona. Eso es un desorden.
¿Cómo es posible que delincuentes motorizados penetren a La Castellana haciendo ruidos y competencias en motores?
¿Cómo es posible que un colmado instalado en el frente del Club Los Prados convierta el tránsito en un demonio y contamine Los Prados y La Castellana?
¿Cómo permite el Ayuntamiento de la capital esa arrabalización comercial en la calle Lorenzo Despradel, donde comerciantes se roban las aceras para parqueos privados y algunos operan deallers en las calles de la zona?
¿Cómo permiten construcciones ilegales?
¿Cómo permiten la instalación de negocios ilegales en la calle Pablito Mirabal, como cuatro colegios en menos de una cuadra en La Castellana?
¿Cómo puede ser que teniendo la plaza Jumbo Luperón cientos de parqueos personas irresponsables lo hagan en una zona prohibida afuera, perjudicando el tránsito en la Avenida Gustavo Mejía Ricart?
¿Cómo es posible que un sindicato use como parqueo el parque de Palacio de Engombe, en Santo Domingo Oeste?
Finalmente, Primicias respalda la caminata de los moradores de La Castellana contra la delincuencia y la arrabalización de la zona.
Hay que ponerle fin al desorden y a la arrabalización en La Castellana, donde presionan que se muden a una zona comercial negocios, otras empresas y colegios instalados ilegalmente en las calles Lorenzo Despradel, 29 Este, Pablito Mirabal y otras.
Seguiremos con el tema.