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Wed, Jan

El Acto Sexual

Opinion
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El sexo ocupa un lugar primordial en nuestra vida, el acto sexual constituye no solo el centro sino la totalidad momentánea de su existencia, polarizada en disfrutar, agotar y vivir en todos sus aspectos las innumerables y sutiles sensaciones de voluptuosidad que hacen estremecer todo el cuerpo de la mujer y vibrar su alma y gemir de placer, en el hombre le produce un efecto de espasmo.
Los hombres ignorantes sexualmente no buscan sino la satisfacción de él, es una necesidad orgánica; fisiológica como muy bien los señalo en su escrito el psicólogo historiador Michel Foucault, en sus famosas obras “La historia de la sexualidad” y “La siquis sexual del ser humano”. La sexualidad ha ido evolucionando junto con la mentalidad del ser humano.
¿Por qué muchas mujeres se masturban aun teniendo compañeros sexuales? Por la causa de la rapidez con que el marido llega a la eyaculación, a la emisión seminal la cual no le da tiempo a ella a gozar de la penetración del miembro viril en la profundidad de su vagina. El acto sexual es una forma natural, de darles salida a los deseos sexuales de la carne para eliminar tensiones que de otro modo, pasarían continuamente sobre la mujer como víctima afectando su normal desenvolvimiento sexual.
En las relaciones sexuales entre hombre y mujer, la excitación sexual es un encanto especialmente atractivo y buscado por ambos sexos como una cosa considerada normal.
Una cosa es cierta que mientras más apasionada sea una mujer sexualmente, mayor intensidad sentirá cuando alcance la eclosión de su clímax. Para que una mujer llegue al orgasmo es muy complejo, y aunque las señales físicas más evidentes de este proceso son las contracciones involuntarias de un grupo de músculos de la zona pélvica, a veces pudiendo el hombre percibirlas como si le “mordieran” el miembro de forma rítmica y repetitiva, lo que aumenta la sensación del hombre y produce la necesidad de acelerar su proceso de eyaculación, no obstante, en la mayoría de los casos, no siempre el hombre puede percibir estas contracciones.
Es importante el disfrute de los juegos sexuales y de los momentos de seducción. Muchos hombres olvidan la importancia de este preámbulo de caricias, saltando directamente a la penetración, lo que no ayuda al placer de la pareja, y por ende, al propio acto sexual. Asegúrese de tomar un tiempo, para las caricias eróticas y los besos, porque esto, además de enriquecer el acto de la copulación sexual, le produce una intensa excitación de deseo en las zonas erógenas secundarias: como caricias en la nuca, palpación y succión de los pezones, rozamiento lingual de la oreja, sobre todo a nivel del orificio del conducto auditivo, es recomendable la estimulación del clítoris, de todas las zonas pélvicas debemos citar los territorios mucosos provistos de sensibilidad eróticas: los labios, el surco labio-gingival, la lengua, los pezones, donde las mujeres poseen una intensa sensibilidad erótica, los glúteos, los muslos, las piernas y pies, el ombligo, el cuello, ojos espalda, la vulva, la vagina, el clítoris, los labios, las palmas de las manos, los brazos, los codos, no puede dejarse nada de su cuerpo sin acariciar porque el mismo es una zona erógena de excitación y placer indescriptible.
El problema más difícil para una mujer es tener un compañero que tenga una educación sexual inadecuada y pobre conocimiento en las relaciones sexuales porque no podrá provocarle un orgasmo satisfactorio que la haga vibrar de placer y deseo, por la falta de no tener una cultura de la sexualidad, mejor dicho un ignorante en la materia sexual.
Es bueno que el hombre conozca las manifestaciones generales de la mujer cuando está experimentando un orgasmo. La expresión en la cara se hace más o menos convulsa, sus ojos experimentan una revulsión, sus parpados se cierran, para aislarse más del ambiente y disfrutar mejor de su placer, las pupilas entran en midriasis, es decir dilatarse al máximo. De su garganta escapan pequeños gritos, sonidos inarticulados, gemidos o estertores. La circulación sanguínea aumenta, el corazón late más rápido; el ritmo respiratorio se acelera en un principio para después detenerse, por suspiros. El oído y el olfato se agudizan. Los olores sexuales, resultantes de la mescla del líquido seminal y las secreciones vulvo-vaginales en el coito, es un efecto erótico muy importante. Mientras que la eyaculación de la esperma del miembro en el fondo de la cavidad vaginal le desencadena los espasmos del orgasmo a la mujer, en el acto de la copulación sexual.