17
Sun, Feb

REITERACION: DE NOSOTROS DEPENDE

Opinion
Typography

Prácticamente metidos de lleno en las festividades tradicionales consideramos propicio reproducir con algunos ajustes de actualización, nuestro Tiro Rápido de hace un par de días bajo el título “De nosotros, depende”, que salió reproducido en los digitales SIN, Primicias y Komentaria. 

Tal como señalamos entonces, por esta época del año el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) pone en marcha su tradicional operativo de Navidad Segura y Retorno Seguro en dos etapas.  La primera abarca desde este domingo 23 cuando comienza ya el desplazamiento masivo en las carreteras y autopistas del país en ambas direcciones hasta el martes 25 que da inicio la jornada de retorno.  Y la segunda, del domingo 30 hasta el martes 1 primero de enero ya del próximo año, donde tiene lugar el mismo movimiento vehicular.

Se trata de un operativo en extremo complejo y sumamente costoso por la cantidad de recursos humanos y equipo complementario que requiere. En esta ocasión son casi cuarenta mil personas las que prestarán servicio para en la medida de lo posible prevenir accidentes y ocurrencias inesperadas, así como prestar auxilio inmediato en caso necesario.  En ese nutrido contingente figuran médicos, para-médicos, militares, policías y voluntarios.  Su valioso aporte comporta el sacrificio de verse privados de poder celebrar las fiestas tradicional con sus respectivas familias para que el grueso de la población, en cambio, pueda gozar de las mismas con seguridad y tranquilidad.

Tal como explicó oportunamente el general Juan Manuel Méndez, quien desde hace años dirige el COE, en esta ocasión su trabajo se orienta en tres ejes principales, a saber: evitar la intoxicación por consumo de bebidas alcohólicas; las intoxicaciones alimentarias y la ocurrencia de accidentes de tránsito. 

Cada año, tanto en los feriados de Navidad como de Año Nuevo, el manejo temerario a exceso de velocidad, haciendo rebases imprudentes y violando otras normas de tránsito;  el conducir en estado de ebriedad y en algunos casos bajo los efectos de las drogas, empañan la alegría de las fiestas llevando el luto a decenas de hogares. 

A las vidas tronchadas, en su gran mayoría de personas jóvenes, y en mayor grado de motoristas, se suman el de cientos de lesionados, muchos de ellos de extrema gravedad que luego no logran sobrevivir a sus heridas pese a recibir las más dedicadas atenciones profesionales.  Otros arrastran la secuela de una minusvalidez que requiere largos y fatigosos tratamientos de rehabilitación, y en algunos casos de manera permanente por el resto de sus vidas.

Ese  riesgo se incrementa ahora con la a nuestro juicio infortunada disposición de las autoridades de levantar las restricciones de horario para el consumo de bebidas alcohólicas, mantenida pese a los requerimientos y advertencias de numerosos sectores de la sociedad, y en particular de distintas asociaciones médicas.

Llamamos la atención entonces sobre una información desplegada en primera plana por el matutino Listín Diario dando cuenta de que tan solo en las dos semanas anteriores, los accidentes vehiculares habían dejado mas de mil lesionados, entre estos unos cuarenta en cuidados intensivos.

Dijimos entonces y reiteramos ahora que por mas esfuerzos que hagan las autoridades y mas recursos que se destinen a estos dos operativos de Navidad Segura y Año Nuevo Seguro, de nada valdrán si no ponemos de nuestra parte.  Nadie puede cuidar mejor de nuestras vidas que nosotros mismos.  Si no lo hacemos, mal podemos reclamar que otros lo hagan por nosotros.   Las víctimas que se registran cada año por estas festividades que han ido perdiendo su esencia esencialmente familiar, no son atribuibles a los Operativos.  No  es el COE el que fracasa, somos nosotros mismos si no seguimos la mas elementales normas de la prudencia y el comportamiento responsable.

Hay que repetirlo hasta el cansancio: si queremos Navidad y Año seguros, sin víctimas que lamentar, la responsabilidad en  mayor medida está en nuestras manos y en la forma en que disfrutemos de estos feriados, poniendo el mayor empeño en cuidar de nuestra seguridad.

En nosotros mismos es que está la respuesta.  Tan sencillo como eso.