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Fri, Oct

¿A QUIEN CULPAR DEL AUGE DE BOLSONARO? EL DILEMA DE LOS ¨PROGRES¨

Opinion
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A solo dos días de la primera vuelta electoral en Brasil la encuestadora Datafolha, la mas prestigiosa del gigante sudamericano, acaba de publicar su pronostico donde el ex policía militar y actual diputado de la ultraderecha Jair Bolsonaro tiene una proyección del 39% de la intención de voto, frente al 25% del candidato del PT Fernando Haddad, que es apoyado por el Partido de los Trabajadores y algunas fuerzas de la izquierda, el resto de los postulantes están tan lejos que es casi seguro serán descartados el próximo domingo.

La simulación de una eventual segunda vuelta entre los que encabezan esta encuesta deja las elecciones en el aire, pues en este momento existe un empate; Bolsonaro obtendría un 45% y Haddad el 44%, lo que simplemente significa que los votos de los demás candidatos, aunque favorecen de modo importante al candidato mas racional de ese país, también un grupo importante de mueve hacia un candidato con unas ideas tan peculiares como las que se han impuesto en otros países del mundo.

Hablamos de dos candidatos tan disimiles que parte incluso de su misma formación profesional y como personas, Jair Bolsonaro es un ex capitán de la policía militar que se convirtió en político de un partido minoritario y a travez de este llegó a ser diputado en Brasil, un país federal donde el sistema electoral garantiza la presencia de grupos marginales en el congreso, y así mismo se ha mantenido este militar enganchado a político, como un legislador marginal y estridente que de dio a conocer en su enorme país a partir de declaraciones muy particulares.

Algunos ejemplos son muy gráficos de la forma de pensar de Bolsonaro; este considera que las mujeres son ciudadanas de segunda categoría en su país, y llegó a decirle en su cara a una ministra que ¨el no la violaba porque ella no se lo merecía¨, a la ex presidenta Dilma Rouseff la llamaba públicamente ¨tortillera¨, dijo también que sus hijos no saldrían nunca con una mujer de raza negra porque ¨ellos estan muy bien educados¨, a los homosexuales les advirtió que ¨solo se les aguanta¨ pero que para nada se les quiere y sostiene que las mujeres deben ganar menos en los empleos ¨porque es que quedan embarazadas¨.

Pues a esta persona, que hasta hace muy poco tiempo era un diputado del Estado de Rio de Janeiro de un partido marginal, aunque en las ultimas elecciones ya se veía venir su ascenso porque fue el mas votado de su circunscripción electoral, los brasileños le están otorgando la posibilidad de ser presidente de su país, porque si el resultado del próximo domingo se corresponde con los pronósticos de todas las encuestadoras, Jair Bolsonaro será el candidato mas votado y calificará para presentarse en una segunda vuelta electoral que es prácticamente segura.

A este personaje se le enfrenta Fernando Haddad, un profesor universitario, abogado con magister en economía y filosofía, es decir un intelectual de altos vuelos, que ya ejerció como alcalde de la ciudad de Sao Paulo en una gestión innovadora y exitosa, solo que perdió la reelección de forma deshonrosa de parte de un comunicador novato en la política llamado Joao Doria, arrastrado por los escándalos que han acompañado a su partido, el PT en los últimos años, esto a pesar de que fue considerado uno de los mejores gestores que ha tenido la ciudad mas populosa de Brasil en toda su historia,

Hablamos de un personaje que fue ministro de educación en los gobiernos de Lula y Dilma, creó algunos de los programas mas exitosos en esa área como el de la ¨Universidad para Todos¨, y cuando terminó su gestión al frente de esa cartera, un informe del Banco Mundial señaló que Brasil había sido el país que mas avanzó en esos años de todos los que integran la OCDE y la calificación que dio a este avance fue de ¨impresionante¨, pero no solo eso, en esos años Haddad fue siempre el ministro mejor valorado de todos los que integraban el gabinete de los dos presidentes que proveyó el PT a Brasil.

A pesar de esta hoja de servicios, existe la posibilidad de que Fernando Haddad se quede a las puertas de ser presidente de Brasil y gane en una segunda vuelta Jair Bolsonaro, quien se dio el lujo de ni siquiera ir a ultimo debate que se efectuó la noche de ayer entre los candidatos a la presidencia, adujo claro sus problemas de salud provocados por un atentado de un enajenado mental en una actividad de campaña, sin embargo a la misma hora del debate le dio una entrevista exclusiva a un medio de televisión que recibió, siendo el el único entrevistado, mayor rating de audiencia que lo que lograron los demás candidatos en forma colectiva.

Este es el panorama que se le presenta a Brasil, un candidato con ideas y formación como Fernando Haddad, que esta cargando con el peso de los escándalos de corrupción y todo lo que trajo consigo el maridaje de los llamados ¨progresistas¨ de Brasil encabezados por Lula y la gente del PT, porque aunque los ¨progres¨ lo quieran negar eso fue exactamente lo que ocurrió, los antiguos izquierdistas de convirtieron en el vehículo por medio del cual los grandes empresarios brasileños expandieron sus fortunas estableciendo una relación intima con los que habían predicado durante años un discurso del que renegaron para disfrutar de las delicias que otorga el poder económico.

Frente a otro candidato cuyo mayor aval es ser uno de los pocos políticos de Brasil que no ha sido señalado en uno de las fases de la Operación Lava Jato, apoyado por las iglesias evangélicas que lo ven como uno de los suyos, homófobo confeso, un misógino que discrimina a las mujeres, que plantea militarizar el estado brasileño cuando promete que la mitad de que, en caso de llegar a la presidencia la mitad de los ministerios serán dirigidos por militares pues según el ¨son los únicos que no son corruptos¨ en su país, promete restablecer la pena de muerte y promover una ley que permita a toda la población de su país a comprar armas para llevarlas a su casa y así poder protegerse de los ¨bandidos¨ al mas fiel estilo de los Estados Unidos.

Entre estos dos pues hasta ahora pareciera que los brasileños escogerán como primera mayoría a Bolsonaro el próximo domingo, lo que ocurrirá después nadie lo sabe, pues parece que como advirtió en día de ayer en el debate Marina Silva, quien es la candidata de los partidos ecologistas y fue una opción real en las pasadas dos elecciones, el pueblo brasileño no esta planteando votar con la cabeza y pensando lo que esta haciendo, mas bien las encuestas lo que hablan de un sentimiento de división y odio.

Decía Silva que ¨la mitad de los brasileños quieren votar contra el PT porque le tienen odio a ese partido y a sus dirigentes pues consideran que los traicionaron, mientras la otra mitad quiere votar contra Bolsonaro por odio a sus ideas militaristas¨ y agregaba en unas declaraciones que dio en medio del debate entre los candidatos; ¨Si permanece ese ambiente de miedo a Bolsonaro, de miedo a Haddad, de rabia de unos contra otros, Brasil vivirá los próximos cuatro años una situación de completa inestabilidad económica, política y social¨.

Esa es la realidad a 48 horas de unas elecciones que serán claves en Brasil y Latinoamérica, tan fácil que debería ser para los llamados ¨progres¨ de nuestros países el admitir sus culpas y poner en claro su arrepentimiento, pero para ellos resulta al parecer mas cómodo parapetarse en excusas no creíbles para una población, que como la brasileña, esta padeciendo los efectos de la falta de visión de una clase política que dijo una cosa e hizo todo lo contrario, ojalá que la racionalidad acompañe a los hermanos brasileños.