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Sat, Dec

¡ ¡MIERDAD! !

Opinion
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¡ ¡Mierdad! ! que aberración ponerle el nombre del patricio Juan Pablo Duarte a un salón de la OEA, Instrumento bañado con la sangre de este pueblo, en ese bochornoso homenaje qué santificó la matanza de Abril de 1965 cometido por la organización de Estado Americano (OEA) inauguración sobre millares de cadáveres un salón deshonrando el humanista más sublime después del Cristo, como fue el Padre de la Patria Juan Pablo Duarte. Un salón que es símbolo de abominable matanza y atrocidades como la cometida por la Alemania Nazis fascista, con ese homenaje sepultaron en una sepultura de letrina la memoria de la figura más emblemática de la humanidad que ha dado américa, con ese inmerecido acto. Por una organización convertida en la sepultura de los pueblos hermanos de américa, como es la (OEA), sustituta de las atrocidades cometidas por los nazis en la segunda guerra mundial y las crueldades cometidas por la inquisición de la iglesia católica en los tiempos de Tomás de Torquemada.

En cambio podríamos muy bien señalar que el nombre más indicado para el salón de esa carnicería, símbolo de muerte y exterminio es el criminal de guerra, George H.W. Bush, no el de Juan Pablo Duarte, por lo tanto es una afrenta haber aceptado ese sacrilegio, que es una defecación sobre los muertos de abril de 1965, víctimas de esa agresión criminal de la OEA, que llenó de cadáveres la patria de Duarte por la hordas de leviatán como es la funesta desacreditad y asesina OEA. En cambio en vez de yo repudiar al canciller de la República Miguel Vargas, sinceramente lo que me da es pena, cuando uso al pueblo dominicano en reverencia con una actitud genuflexa darles las gracias a la figura más execrable a esa miseria humana, como es el tal Secretario General de la OEA, Luis Almagro, representante de un organismo de sangre, no se puede coger al pueblo dominicano para en nombre de él darle la gracia por el bautismo de sangre con el que este fue bautizado, en abril de 1965, por los fusiles de la muerte, por esos padrinos; como pretenden hacerlo con el pueblo de Venezuela, Nicaragua y Bolivia, para convertir a estas naciones en un osarios de restos de huesos de patriota, porque esa es la marca de la bestia llamada organización de Estados Americanos de la muerte (MOEA) ¡ ¡ Qué aberración! ! Canciller Miguel Vargas Maldonado, ponerle el nombre del patricio Juan Pablo Duarte, a ese nido de ratas, como es la OEA, que la ceniza del patricio sacrificado lo perdone en el santísimo nombre de este pueblo dominicano y por la humillación vil ignominiosa apoyando la resolución de la OEA, que declara ilegal las elecciones en Venezuela, en franca injerencia intervencionista en los asuntos interno de otra nación hermana, con ello violando los sagrados principio de nuestra constitución en su artículo 3.- que es muy clara en los principio de la no intervención.

La OEA con su sede en Washington símbolo de la violación de los derechos de los pueblos libre del mundo, ¡ ¡ Mierdad! ! que aberración canciller Vargas.