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Sun, Aug

Los Muertos de Trujillo

Opinion
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Voy a exponer en este artículo como el sanguinario Rafael Leónidas Trujillo Molina convirtió el país en un cementerio sin cruces, en su era de muertos, terror y torturas. El monstruo del crimen, nació en San Cristóbal el 24 de Octubre de 1891, a los 16 años consiguió su primer trabajo como telegrafista, luego se dirigió al comandante de la Guardia Nacional organizada por el gobierno Militar Intervencionista Norteamericano, y el 11 de enero de 1919 presto juramento como segundo Teniente provisional en la región oriental del país, donde había resistencia contra las tropas interventoras Yankis. Ahí comenzó la sangrienta carnicería de tu abuelo Ramfis Domínguez Trujillo, la pesadilla de sangre que solamente se puede comparar con las alucinantes barbarie que se cometieron en los campos de concentración Nazis, Trujillo comenzó su orgia asesinatos y sangre con “La 42”, cuadrilla integradas por miembros del Ejercito comandada por un oficial llamado Miguel Ángel Paulino. Con este siniestro personaje, comienza la carnicería humana más horripilante de la historia de la humanidad llevada a cabo por un megalómano débil invertido como era Rafael Leónidas Trujillo Molina, benefactor de la muerte y padre del crimen, un inmolador de Judas. Sin lugar a dudas que este monstruo le dio inicio al cementerio más grande del país donde eran sepultados los asesinados, que no oponíamos a su oprobiosa tiranía sangrienta de muerte que no conocía otra ley que no fuera la que sembraba su terror, la lista de los asesinados por este siniestro genocidas, podríamos llenar miles y miles de páginas, con los muertos de este verdugo. Comencemos con unos de los crímenes más abominables cometido al comienzo de la tiranía, como fue el de Virgilio Martínez Reyna y su anegada esposa en estado de gestación, este alevoso crimen fue cometido por el sicario José Estrella, así comenzó la danza de la muerte. General José Paredes, José Dolores Alfonseca, Ciprian Bencosme, Desiderio Arias, Lic. Sergio Bencosme, José Almona Mateo, Vásquez Rivera, Enrique C. Henríquez, Ramón Polanco, Lithgow, Pericles Franco, Dr. Miniño, Helú Bencosme, Dr, Fernando Perozo, Coronel Leoncio Blanco, Enrique Blanco, Los Hermanos Patiño, Eduardo Colon, Lic. Miguel A. Rosa, Lic. Ramón Marrero Aristy, Dr. Columna, Domenico Russo, Arquitecto Trene Perez, Fredy Valdés, Porfirio Ramírez, Miguel Ángel Ramírez, Mauricio Báez, Andrés Requena, Jesús de Galindes, Félix S. Ducoudray, Teniente Rudy Suero, José Messón, el jovencito Aldo D’Alesandro, Dr, Manuel Tejada, Florentino, Dr. Guido Cabral, Hugo Riva, Los Sargentos de la Aviación, Pedro Sánchez Boudier, Hemenergido Pérez Sinó, Antonio Achecar, (Tonino), Javier Calaf, Frank Grullón Martínez, Juan de Dios Ventura Sinó, Ercilio Bencosme García, (Silo), Héctor Oliver Romero (papi), José Martínez Morales, Manuel José Del Orbe, el crimen abominable de Minerva, Patria y María Teresa Mirabal las mártir de Salcedo y Rufino de la Cruz, Capitán Yan Awaa E.N., Aníbal J. Trujillo. He dejado para ultimo el cementerio que tu abuelo Ramfis Domínguez Trujillo, hizo con mi familia los Duarte de San Fco. Macorís, comenzando con el Dr. Ulises Duarte Mendoza, Ing. Bienvenido Fuerte Duarte, Israel Campo Duarte, Ing. Agrónomo Frank Sosa Duarte. Matado a palo, Samuel Richardson Duarte, Dr. Nono Moreno Martínez, por los moreno Duarte, José Duarte Saldaña, Vicente R. Duarte, Toño Duarte Hernández. ¡Quieres que te siga mencionando más muertos de tu abuelo!, y eso solamente son los de mi familia, Ramfis Domínguez Trujillo. Porque ni los Trujillo, ni los Haitianos ¡Jamás volverán a gobernar este país, porque no quedara ni un solo dominicano parado! Que no muera combatiendo el regreso de ustedes los Trujillo y la ocupación Haitiana.