La Corrupción

La corrupción desde el punto de vista moral es adyacente a la naturaleza humana, es decir, los corruptos principales, aseguran que todo ser humano es, pretexto sobrante para sentirse menos culpables y así seguir extendiendo su inmoralidad con mayor razón.

La democracia está prisionera por los flagelos da la corrupción. Por otro lado, la sociedad en su mayoría, cada vez más señalan a los gobiernos y políticos generalizándolos con la etiqueta de corruptos, aunque no tengan la prueba de ellos en sus manos, y esto sucede por eco y el papel que juegan algunos medios de comunicación, pagados y favorecidos por aquellos poderes hegemónicos y oligárquicos en su constante lucha contra la clase social marginadas revolucionarias y siempre a favor de la clase poderosa. Dos conceptos que deben corregirse por el bien de todos, sería el de la democracia desgatada que hoy tenemos y la erradicación de la corrupción como enfermedad o pandemia del sistema; sobre la primera sabemos que la democracia representativa fue la evolución de las monarquías con la lucha de clases (burguesías y proletariado) aparecieron por primera vez los partidos políticos que representaban las ideologías e intereses de ambas clases sociales pero, ante la creciente heterogeneidad de la burguesía y la lucha interna que se da dentro de ella, los partidos burgueses se multiplican en demasía, formando gobierno, dejando sin oportunidad, para mal de muchos, el surgimiento y el desarrollo de verdadero partido de la clase trabajadora como contraparte importante al sistema capitalista y su nueva forma de explotación.

La forma más acabada que hay, dentro del marco de la lucha de clases, para cambiar el sistema que ya no garantiza el estado de bienestar, ni tienen forma de resolver la crisis, producto de las contradicciones del mismo sistema democrático.

Pasando a la parte del tema de la corrupción, esta no sólo abarca a la política, ni a las cuestiones públicas y privadas, sino también las economías y con ellos se desprende todo lo demás, causando enriquecimiento de unos pocos y empobrecimientos de muchos.

La corrupción a nivel desde el punto de vista moral es adyacente a la naturaleza humana, es decir, los corruptos principales, aseguran que todos ser humano lo es, pretexto sobrante para sentirse menos culpables y así seguir extendiendo su inmoralidad con mayor razón.

En cambio, cuando un régimen político se dice está en corrupción el pueblo en su conjunto y en la más plena unidad, es el que puede y debe cambiar el gobierno y su sistema social insostenible por uno de mayor calado, con justicia y bienestar para todos.

Este pueblo está “hartos de tanta corrupción de estos políticos” que se trepan en el poder a buscar canonjía y no le importa el pueblo, que lo llevo al solio presidencial, mientras la nación sigue flagelada por la pandemia de la corrupción.

(Visited 1.247 times, 1 visits today)

Entradas relacionadas

Deja tu comentario