¿FUE JUAN BOSCH UN CAUDILLO?

La prestigiosa y respetada socióloga dominicana Rosario Espinal, muy conocida por sus artículos de opinión en el matutino Hoy, acaba de sorprendernos, por lo menos, a quienes hemos dedicado parte de nuestra existencia en estudiar los fenómenos sociales, al aseverar en una artículo que intituló: » El caudillismo: vivito y coleando,» que el profesor Juan Bosch era un caudillo.Sin exponer ningún argumento que justificara su aseveración, la profesional de la sociología y la política escribió lo siguiente: » Juan Bosch fue un caudillo, aunque su poder personalista se moderara por sus principios de justicia social ». Lo cierto es, que lo expresado por la erudita dominicana, ha sido ya erróneamente planteado por otros escritores dominicanos, sólo que, tratándose del nivel académico y los aportes de Rosario en materia de investigación, los que nos consideramos discípulos del prócer vegano, jamás podemos guardar silencio, tomando en consideración, que la laureada profesional, imparte cátedras en universidades y no es justo, que contribuya a distorsionar en términos históricos la figura de este hombre excepcional

El primer dominicano que señaló que ese fenómeno social debía llamarse Caudillaje y no caudillismo fue precisamente Don Juan Bosch. Pero el viejo maestro también hizo saber con lujos de detalles, que ese fenómeno social era fruto de las sociedades con escaso desarrollo económico, político y social, condiciones objetivas que se dieron en nuestra sociedad en el siglo XIX.

Pero más aún, enseñó a sus discípulos, que el personalismo era una de las principales manifestaciones del caudillaje.Juan Bosch dijo en varias ocasiones y llegó a escribirlo » El caudillo manda, el líder dirige» en una clara alusión de que rechazaba todo personalismo e imposición.

Pero, también dejó plasmado en sus obras ideas profundas que contradicen lo señalado por Espinal. » En un partido de organismos no puede haber caudillos, ni mayores, ni menores, porque en los organismos se toman decisiones por votación y no por imposición». Bosch era la antítesis al caudillismo. Nunca dijo Yo, nos enseño a decir Nosotros. Don Euclides Gutiérrez Félix, quien es el dominicano que mejor conoce el pensamiento político de Don Juan en ese sentido lato de la palabra, ha manifestado públicamente, que los caudillos no enseñan, no forman políticamente a sus seguidores.

Y a la luz de los resultados, ése no fue el caso de Juan Bosch, quien es el maestro de la política dominicana por antonomasia.Rosario Espinal no ha sido la única con elevado nivel académico en equivocarse. El profesor José Rafael Lantigua, en una colaboración que hizo al periódico el Diario Libre, escribió:» Los últimos caudillos de la política dominicana fueron Joaquín Balaguer y Juan Bosch. Y fue más lejos al expresar » Cuando Bosch logró que los miembros del PLD realizaran estudios históricos, sociológicos y círculos concentrados, ahí logro la estatura de caudillo» Nada más apartado de la realidad.

Es precisamente este hecho que eleva la figura de Don Juan y lo distancia de cualquier asomo caudillista, pues el centralismo democrático, hasta donde entendemos, no es un método de toma de decisiones personal, sino democrático. Juan Bosch tuvo todas las condiciones para erigirse como amo y señor de la política dominicana, pero fue un ser desprendido y la constitución cubana del 10 de octubre de 1940, de la cual fue un colaborador y luego la constitución dominicana del 29 de abril de 1963, lo retratan de cuerpo entero: un internacionalista, jamás un caudillista.

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