Promesas y juramentos de Danilo Medina y Luis Abinader

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Lo que prometió y juró Danilo Medina  

1 – Prometo disminuir la pobreza absoluta, eliminar el analfabetismo, reducir la desigualdad, mejorar los sistemas educativo y sanitario, enfrentar la delincuencia y combatir todas las formas de impunidad.

2 – Prometo construir un país más moderno, libre, justo e independiente, con democracia plena, con instituciones sólidas, defensa de los derechos humanos y absoluta libertad de expresión; y construir un país ético y transparente, basado en la meritocracia, en la transparencia y la austeridad.

3 – Prometo ser implacable con los deshonestos, los oportunistas y los soberbios. Nuestro Gobierno será intolerante con actos de deshonestidad o de despilfarro de los recursos del pueblo. Fortaleceremos los instrumentos institucionales para su prevención, corrección y sanción.

4 – Desarrollaremos un sistema de consecuencias que reconozca a quienes cumplan meritoriamente con sus deberes, pero que sancione de manera ejemplar a quienes puedan traicionar la confianza de la ciudadanía en el manejo de fondos públicos.

5 – Prometo que pondré especial énfasis en las poblaciones más vulnerables, con los propósitos de reducir la pobreza y las desigualdades sociales, promover y defender la economía familiar y contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional del país.

6 – Prometo el acceso universal y gratuito a la salud. Me comprometo a eliminar el cobro de las cuotas de recuperación en los hospitales, la creación de un fondo para gastos catastróficos en salud, y un amplio programa de acceso a los medicamentos a través de Promese y las Farmacias del Pueblo.

7 – Prometo que desarrollaremos la Red Única de Servicios Públicos de Salud, para fortalecer la oferta de servicios y eliminar duplicidades y costos administrativos, impulsaremos la descentralización, y la Red de Atención Primaria será transformada progresivamente en un modelo de salud familiar y comunitaria, con mayor capacidad de resolución.

8 – Ante el auge de los actos delictivos, que ponen en peligro la seguridad ciudadana, me comprometo a realizar una reforma integral de la Policía Nacional, bajo el liderazgo del Ministerio de Interior y Policía.  Esa reforma incluye mejoras salariales para los agentes policiales, dotación de equipos, formación académica para dar mejor respuesta a los ciudadanos.

9 – Prometo, que no seré un presidente más, como tantos en toda nuestra historia que ya causaron males al país, que llegaron al poder a hacer prevalecer sus intereses y los de sus amigos, sin importarles los intereses de la mayoría de la población dominicana pobre e indefensa.  Prometo que seré un presidente ético y moral.  Para cumplir con esta meta, son necesarias tres cosas:

Número 1: No robar, y juro aquí que no robaré.

Número 2: La agenda de mi gobierno será la agenda de los problemas de nuestro pueblo.

Número 3: Lo que diga con mis palabras, será honrado con mis actos.

10 – Prometo que voy a impulsar el Estado Social y Democrático de Derecho que promueva y garantice la separación de los poderes, el perfeccionamiento de la administración de Justicia, la afirmación de los valores democráticos, los derechos humanos, la igualdad de oportunidades y el ejercicio responsable de los derechos y deberes de los ciudadanos.

11 – Prometo fortalecer los órganos de control y fiscalización del Estado para evitar la corrupción y la impunidad. Cumpliré con promover la transparencia, la rendición de cuentas, la ética pública y privada, la integridad, y el sistema de consecuencias en la administración pública.

12 – Prometo un Pacto Social cuyos ejes serán lo fiscal, educativo y eléctrico. (Omitió los ejes Medio Ambiente, justicia, seguridad, corrupción e impunidad).  

13 – Prometo que trabajaré para el fortalecimiento del poder de los gobiernos locales y el desarrollo económico y social de los municipios, potencializando sus capacidades productivas, sus recursos naturales y atracciones turísticas.

14 – Prometo ayudar a nuestro país a avanzar por el camino del progreso y del fortalecimiento de las instituciones. Vine para contribuir a corregir lo que está mal, continuar lo que está bien y, principalmente, para hacer muchas cosas que nunca fueron hechas.

15 – Yo prometo que solo estaré 4 años en el gobierno, y ni un día más.

16 – Juro aquí ante todos ustedes y ante Dios como testigo, que esta es mi última candidatura a la presidencia de la república. 

 17 – Prometo que en mi gobierno no existirán vacas sagradas mientras yo presida la presidencia de la República.  Asumí un compromiso ante Dios todopoderoso, ante mi familia, ante mi país, ante el pueblo dominicano, ante este Congreso, ante mi Partido de la Liberación Dominicana, ante la memoria de nuestros padres, ante la memoria de Juan Bosch y ante los padres fundadores de la república, y no los voy a traicionar.  Por tanto, en el caso de Odebrecht y cualquier otro caso, el Ministerio Publico, el Procurador general de la República y la justicia, tienen plena potestad e independencia para investigar y actuar sin ningún tipo de limitaciones, confiamos en que lleguen hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga. Y los señalados como corruptos por tan solo el rumor público, serán removidos de sus puestos y sometidos a la justicia.

 Promesas y juramentos de Luis Abinader

18 – Me comprometo que encabezaré un gobierno honesto y ético para que mi fallecido padre, José Rafael Abinader, “se sienta orgulloso”. Mi gobierno será como actuó y soñó mi padre cuando aspiró a la presidencia de la República en 1982, 1990 y 1996. Esa es la promesa que en repetidas ocasiones ha hecho a nuestro pueblo, Luis Abinader.

 Las promesas y juramentos precedentes en el contexto histórico, moral y material.

19 – En cuanto a Danilo, los dominicanos de la presente generación – estupefactos – hemos visto, como Danilo Medina – en repetidas ocasiones – le ha mentido a nuestro pueblo descarada y miserablemente, sin ruborizarse, y hasta sin mostrar el más mínimo respeto hacia el “Creador”.  Esta faceta de mitómano de Danilo, ha sido proverbial; con ella ha sorprendido hasta a sus propios seguidores, que lo creían otra cosa.   Nadie podía imaginar, que esa figurita que parece tan frágil, y que se vende como un ángel, fuera un demonio, un engendro, que con sus perversas acciones, le ha infligido a nuestro pueblo, daños morales, económicos, sociales y ecológicos, que pintan inconmensurables.

20 -Por otro lado, ahora tenemos las promesas del presidente electo Luis Abinader. Él jurará cumplirlas y hacerlas cumplir el próximo 16 de agosto, por lo que honrar su palabra, está por verse.  Igual les tocará a los síndicos, senadores, diputados, ministros y funcionarios judiciales.

21 – En vista de las tantas frustraciones que los dominicanos hemos tenido con los gobernantes de turno, que no cumplen con lo que prometen, ni con lo que juran y perjuran, y por la razón que acuna el viejo dicho, “pagan justos por pecadores”, y por las predicas del salmista y del profeta Jeremías, que nos advierten: “no confiéis en príncipes”, “maldito el hombre que en el hombre confía”; por ello, esperaremos que sean las acciones del propio Luis, que hablen por él.  Entendemos que su persona, su psiquis, su mente, su alma del hombre de bien que imaginamos que es, fueron forjados por sus padres para que precisamente ande por los caminos del bien.  Si embargo, las prevenciones de los profetas aludidos, las experiencias y hechos en lo contrario con otros gobernantes, nos obligan a ser medidos y cautelosos en eso de confiar a ciegas en los hombres.  No obstante, debido a la formación de valores que le han sido inculcados a Luis desde su infancia en el seno familiar, creemos que él posee las condiciones humanas para realizar el gobierno decente, transparente, honrado y ético que ha prometido y que jurará hacer ante Dios, su padre y nuestro pueblo. Entonces, al pasar el tiempo, al son de los resultados lo juzgaremos.  Si cumple con sus promesas y juramentos, que esas entidades (Dios, su padre y nuestro pueblo), los premien, y si no, que sea juzgado y condenado con rigurosidad debida, por los tribunales de “Altísimo” y del pueblo.   

Luis solo tiene una opción: hacerlo bien

23 – En las pasadas elecciones del domingo 5 de julio, los dominicanos, por causa del coronavirus, arriesgamos la vida para sacar al PLD del poder, puesto que por esa pandemia no existían las mínimas condiciones sanitarias para ir a esa justa electoral, y pese a ello, fuimos, porque consideramos, que sacar al PLD del poder, era cuestión de vida o muerte.

 24 – De hecho, muchos han muerto y seguirán muriendo, fruto del contagio contraído en las votaciones y en las lides de aquella riesgosa e intensa campaña electoral. Muchos de los contagiados han sobrevivido (entre ellos yo), que somos testigo de lo dura que fue aquella batalla con tantos sacrificios y entrega; todo, porque había que salvar la patria, sacando al PLD del poder a costa de la propia vida. 

 25 – Mi persona (Miguel Espaillat), como primer ideólogo del PRM, y soldado en la primera línea de fuego, para que Luis llegue a la presidencia, está profundamente comprometida con la calidad de la gobernanza que hará nuestro Partido ya en el poder.  En consecuencia, asumo ser una caja de resonancia de esas luchas y causas de nuestra nación; al efecto, me mantendré junto al pueblo, vigilando las acciones del gobierno que inicia el próximo 16 de agosto.  Entonces, está claro, que Luis, ante Dios, ante su pueblo y sus progenitores, no tiene más opción, que hacerlo bien. Es su compromiso ineludible. Hacer lo contrario sería una traición, una infamia agravada, que jamás gozaría de nuestra complicidad, ni de impunidad, de la benignidad, ni del perdón de nuestro pueblo.  Los que han caído en esta batalla, merecen que se les honre, para que tantas muertes, no hayan sido en vano.  

Querido Luis, un pueblo sediento de justicia social espera por vos.  Por Dios, no nos falle.

 El que tenga oídos, que oiga…

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