¡El que a hierro mata….! EL TRISTE FINAL DE LA SOGA

SANTIAGO.-En República Dominicana es bien conocida, porque con bastante regularidad se apela a ella, la frase bíblica que dice que “a quien a hierro mata, a hierro muere”. O bien, con las modificaciones que ha sufrido, también se afirma “que el que a hierro mata, no puede morir a salivazos o a sombrerazos”.
Eso se acaba de cumplir -podría decirse que “al pie de la letra”- con el exteniente de la Policía, Fernando de los Santos, ampliamente conocido en Santiago ¡y más allá! como La Soga.
A este se le atribuían más de 30 ejecuciones extrajudiciales de alegados delincuentes “de poca monta”, pero también de encabezar una banda de sicarios quealegadamente mataba por encargos.

CASI A CIEN
En realidad, según los decires, si se sacan bien los cálculos, durante “el reinado” de muertes y terror que encabezó La Soga, el número de víctimas podría llegar casi a cien personas.
Cuando su accionar al parecer tocó ciertos círculos policiales, entonces llegó la desgracia de La Soga en las filas de esa institución. Fue expulsado de la misma y literalmente debió “esfumarse” para evitar ir a prisión.
Fue capturado tiempo después y enviado a los tribunales. En la actualidad cumplía prisión domiciliaria aunque tenía audiencias luego de que pasara la emergencia por el coronavirus.

IRONIA DE LA VIDA
Pero “el burro sabe a quién tumba y el diablo a quien se lleva”, según otro refrán popular. Como ironía de la vida, sicarios evidentemente experimentados en el oficio, sorprendieron a La Soga cerca de su vivienda, en Gurabo (al Norte de Santiago) y lo fulminaron a balazos.
Herido de muerte, no hubo tiempo ni siquiera de llevarlo a un centro asistencial. Así terminaba la historia de quien las estadísticas oficiales atribuyen la nada envidiable cifra de 35 ejecuciones extrajudiciales pero que, según el decir popular, esa cantidad queda corta si los cálculos se hacen correcta y matemáticamente bien.
Alegan muchas personas, frente a este caso, que con La Soga se cumplió justamente el Evangelio de San Mateo (Capitulo 25, versículos 51-52): Jesús le dijo a uno de sus discípulos: «Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere.”

(Visited 25 times, 5 visits today)

Entradas relacionadas

Deja tu comentario