CUANDO EL LIDER FALLA

Por Eladio Capellán (Poncho).


La historia está plagada de ejemplos de líderes que en momentos cruciales, para la sanidad de su pueblo, de sus instituciones, de los hombres bajo su mando o de sus propios liderazgos, que se han equivocado o por lo menos han dudado al momento de tomar acciones en una u otra dirección.

Conocer el momento exacto de toma de decisiones, así como tener una estrategia definida en la acción o en la reacción, son vitales en el triunfo de un ejército, de una empresa o de una organización política.
A la par con esto, el Líder debe olfatear, intuir y manejar, la suficiente inteligencia emocional, que le permita, realizar los cambios necesarios, con tácticas adecuadas, determinantes en el asalto final o en todo caso, de una retirada honorable.
Los ejemplos sobran en todo el transcurso de la humanidad, Napoleón endiosado, no calculó las inclemencias del Gélido frío Ruso, asestandole la naturaleza, su peor derrota, así la perdida del imperio; la tardanza, gracias a Dios, de Hitler en desplegar los panzers en la defensa de su capital, le costó la guerra y la toma de Alemamia por parte de los aliados; espiar ilegal a la oposición hubo de aniquilar la presidencia de Nixon; chiang kai Shek al no perseguir hasta el final a un Mao set tung o Zedong debilitado, perdió a china, yéndose en definitiva, a la isla de formosa o Taiwán.
Entregarle la Presidencia a Balaguer en contra de Jacobo Majluta, sepultó al Pte Jorge Blanco, siendo luego, injustamente, encarcelado y destruido políticamente, por el propio Balaguer.
La traición y asesinato de Sandino,vilmente perpetrada por Somoza, exacerbó el odio en el pueblo, para posteriormente, costarle la presidencia y luego ser ajusticiado en plena calle de Asunción, Paraguay.

Esto evidencia que, cuando un Líder no tiene a su alrededor, otros líderes que le sugieran socializar sus ideas, para asumir buenas y acertadas decisiones, constituye uno de los errores, más emblemáticos que han destruido liderazgos y de paso a todo un ejército u organización.
En oposición, Hay que reconocer que han habidos, casos significativos, de líderes que se han equivocados, pero con dignidad han pagado el precio (cárceles u ostracismo), para luego regresar transformados, aprendida la lección, subir nueva vez, el solio presidencial o tomar las riendas de sus pueblos, tales como Churchill, Lincoln, Balaguer, los ejemplos abundan.
En la Rep. Dom, situaciones similares repetidas por ignorancias o por sugestividades, han cambiado el curso normal de la historia de varios partidos incluyendo al PLD, un ejemplo práctico, lo vemos en la decisión unilateral e inconsulta, de Danilo Medina de imponer un candidato, quizás el menos indicado, sin que nadie, se atreviera, siquiera a aconsejarle, que tal decisión conllevaría la división del PLD, la pérdida del gobierno y erosionaria la credibilidad suya y la de su partido.
Por suerte para Danilo y el PLD, la vida, en su sabiduría, les ofrece una última oportunidad (tienen menos de 2 meses) de corregir sus desacertadas decisiones políticas, todavía pueden hacer un Mea culpa y reconocer el liderazgo Nacional indiscutible de Leonel Fernández, al igual que el liderazgo de Danilo (lo que critico es su decisión no su liderazgo), y que este ( Leonel) se constituye en el Único activo político, que garantizaría, primero los empleos de la base del PLD, y segundo, es el aval de que Danilo, pueda bajar mínimamente, sin tropiezos, las escalinatas presidencial.

Para el PLD Y DANILO, no existen muchas alternativas, que sean racionales y políticas, por más que lo quieran ocultar, la ecuación es simple y fácil de digerir (hasta su candidato la entiende), o dejan el Odio y abrazan el Perdón o se enfrentan a la autodestrucción, es decir, se harían un Haraki político, cuestión inadmisible, ni siquiera, para sus más cercanos colaboradores, que ya no lo irían a obedecer.
El autor es abogado, regidor, residente en La Vega.

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