Funerarias de Nueva York apilan cientos de cadáveres que no pueden ser cremados por acumulación de muertos

NUEVA YORK._ Las funerarias de la ciudad que no están dando abasto, apilan cientos de cadáveres en tenebrosas bolsas negras, blancas y rojas en sus depósitos y algunos administradores dijeron ayer que los deudos tendrán que esperar posiblemente hasta el 19 de abril, para poder comenzar la cremación de algunos por falta de cupo y espacio.
El macabro escenario se palpa en los cinco distritos principales (Manhattan, El Bronx, Brooklyn, Queens y Staten Island), donde las casas fúnebres no pueden seguir el ritmo de los miles de cadáveres acumulados en hospitales y en las morgues móviles contratadas por la cuidad.
Entre tanto, docenas de difuntos forrados en trapos blancos, comenzaron el martes a ser enterrados en el cementerio de Hart Island en la ribera del mar en El Bronx, también conocido como el cementerio de los muertos sin nombres y considerado el más grande de Estados Unidos.
Llegando en cantidades récords a las funerarias, el personal es escaso para manejar y dar salida a la situación.
Una directora de funerales en Brooklyn dijo que actualmente hay 60 cadáveres en sus depósitos, otra en Queens señaló que se quedó sin bolsas para los cadáveres y que tiene que esperar hasta el 19 de abril para una apertura en el crematorio local, mientras que una tercera informó que mantiene una lista de espera como una nunca antes.
«Las últimas dos semanas han estado totalmente fuera de control», dijo Matthew Pinto, director de la funeraria “Provenzano Lanza” en Manhattan.
“En un día normal, nuestra funeraria haría entre uno dos funerales. Ahora estamos haciendo ocho o nueve. Honestamente, no estamos equipados para eso», añadió Pinto.
Joe Neufeld, director de la funeraria Gerard J. Neufeld, a solo cinco cuadras del punto de acceso COVID-19 de la ciudad en el hospital Elmhurst en Queens, dijo que pasó de celebrar 14 funerales por semana a más de 50 la semana pasada.
Dejó de recibir los muertos porque su sala de velatorios ahora está llena de cuerpos.
«No teníamos otra opción», dijo. «He tenido familias que me han llamado para decirme que no pueden encontrar a nadie que se lleve a su ser querido».
Dijo que acumula 25 cadáveres en el depósito trasero y la mayoría de ellos son fallecidos por COVID-19″. “No podemos dejar a la gente porque podría ser peligroso. Simplemente no lo sé.
En una carta abierta dirigida al gobernador Andrew Cuomo esta semana, la Asociación Nacional de Directores de Funerarias (NFDA) le pidió que firme una orden ejecutiva autorizando licencias temporales para que las funerarias de otros estados vengan a ayudar a recoger los muertos.
«En los próximos días, la NFDA espera desplegar voluntarios en la ciudad de Nueva York y está trabajando con compañías de servicios funerarios para satisfacer las necesidades de suministros», dijo la organización en un comunicado ayer miércoles.
«Estos voluntarios ayudarán con todos los aspectos de descansar a una persona para aliviar la presión sobre el personal de las funerarias en la ciudad de Nueva York», añade la entidad.
Hasta ahora no ha habido respuesta del gobernador.
«Las funerarias en la ciudad de Nueva York y sus alrededores están abrumadas», dijo Mike Lanotte, director ejecutivo de la Asociación de Directores de Funerarias del Estado de Nueva York. «Están manejando demasiados cadáveres o más de lo que lo harían normalmente».
Agregó que el gran volumen ha estresado el sistema. «Manejar adecuadamente a los difuntos desde su momento de muerte hasta su descanso final lleva tiempo y en este momento la cantidad está trabajando en contra nuestra y el tiempo es el enemigo».
Las autoridades de la ciudad dijeron que ahora hay casi 78,000 casos confirmados de COVID-19 y el número de muertos superó los 3,600 a partir de ayer miércoles por la mañana.
«Tengo 20 cuerpos en la parte de atrás esperando ser cremados», dijo. «Tengo familias en espera», reportó un empleado de la funeraria Gose Hill en Manhattan.
Rayna Hewitt, directora de Legacy Funeral Services en El Bronx, dijo que el número de muertos que está manejando ahora es 50 veces mayor que las bajas durante la epidemia del SIDA, recordando que no había tanta cantidad de personas muriendo en un día.
Margaret B. Jackson, directora de la funeraria Marcus Johnson en Brooklyn, calificó la cantidad de muertos como astronómica.
«En este momento tenemos algo que nunca había experimentado en mi vida, una lista de espera», le dijo Jackson al tabloide NY Post, un veterano de la industria de 20 años.
«Le digo a la gente que no puedo soportar más ahora. «Me tomo un descanso para llorar todos los días», dijo. «Y está sucediendo muy rápido».

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