EL DIA DE LA TIERRA

El pasado 22 del presente mes en 180 países celebramos el día de la Tierra, un día especial para reflexionar sobre lo que estamos haciendo por el planeta, que es el hogar de 7 mil 450 millones de personas, según datos actualizados al final del pasado año.
El día de la Tierra lo celebramos a partir del año 1970, aunque su antecedente data de 1960, cuando un porcentaje de hombres y mujeres comenzaron a hacer conciencia sobre la preservación de nuestra casa grande.
Se escogió el 22 de abril para dedicarlo a meditar sobre lo que podemos hacer para preservar el medioambiente y a partir de ese año millones de seres humanos hacemos lo posible para cuidar este hogar maravilloso.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) nos recuerda que en la actualidad hay más de 27 mil especies en peligro de extinción debido a la contaminación que cada día provocamos.
Se estima que unas ocho mil especies de plantas y animales son denunciadas como parte de un comercio ilegal en más de cien países, las cuales son partes importante del ecosistema.
Preservar el planeta es responsabilidad de todos desde el ser más pequeños hasta el mayor, sin embargo los países industrializados tienen la mayor responsabilidad en esta urgente tarea.
Se necesita con urgencia un cambio que nos involucre a todos y hacer conciencia de que debemos cambiar hábitos, y que las industrias utilicen menos plásticos que es la materia más difícil de eliminar.
Solo en China en 20 años desaparecieron 28 mil ríos, y en otros países miles de ellos han perdidos su caudal como resultado de la contaminación industrial, la talas de los árboles y el cambio climático.
Pero eso no parece importarle mucho a ciertos sectores que tienen la deforestación como un gran negocio alrededor del mundo, mientras miles se quedan sin agua.
Las bandas criminales masacraron más de 35 mil elefantes en el año 2014 para vender sus colmillos, como marfil, mientras que en el año 2011 la cifra fue de 25 mil, lo que evidencia hasta donde se puede llegar para sostener un comercio.
Se estima que la venta de marfil de cada elefante sacrificado por los criminales genera unos diez mil dólares y los países más afectados son Kenia, Uganda y Tanzania.
Así que es oportuno que recordemos y asumamos la responsabilidad de proteger el planeta tierra, pues con cada especie animal o vegetal que eliminamos, vamos contribuyendo con el deterioro de la calidad de vida para el hogar grande y con la desaparición de los ríos.

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