PolioPlus: El momento mas glorioso de Rotary

Por Isabel Reyes y Rudyard Montás. Club Rotario Santo Domingo Mirador.

“El 21 de agosto, Nigeria cumplió tres años desde la ultima vez que un niño quedo paralizado por el poliovirus salvaje.” (Revista Rotary El Corazón de las Américas)

“Polio: Durante la mayor parte del siglo XX hubo muy escasas palabras que despertaran tanto temor al mundo entero. A finales del siglo XIX, aún antes de que se hubiera efectuado un diagnóstico clínico, las epidemias de “parálisis infantil” azotaban las comunidades de Europa y Norteamérica.

La devastadora enfermedad golpeaba sin previo aviso y sus víctimas eran generalmente niños, a quienes los privaba del simple placer de caminar a la escuela o salir a jugar con los amigos. En 1916 una epidemia de polio que comenzó en Nueva York, dejó en EE.UU. un saldo aterrador de 7.000 muertos y 27.000 casos de parálisis. La enfermedad se había convertido en una plaga horrenda.

Algunos de los primeros programas de Rotary se relacionaban con la iniciativa denominada “Labor pro Niños Lisiados”, y durante cierto tiempo parecía que la organización podría adoptar dicha causa como principal objetivo de servicio.

El Dr. Sabin residía en Cincinnati, Ohio, EE.UU., donde era socio honorario del club rotario. A menudo hacía uso de la palabra en las reuniones del club y la Conferencia de Distrito, y en 1980 lo invitaron a la Convención de Rotary International que tuvo lugar en Chicago, Illinois, EE.UU., evento en el cual finalizó su discurso “desafiando” a Rotary a colaborar en la inmunización masiva contra la polio. Era el 75o aniversario de Rotary.

“Rotary se ha ganado un lugar respetable en la aldea global; de hecho, Rotary ha contribuido a convertir el mundo en una aldea global”. (Rotary International fue la primera organización a la cual el UNICEF otorgó el Premio Audrey Hepburn de Apoyo a la Infancia de UNICEF en 1995.) Carol Bellamy, directora ejecutiva, UNICEF Convención de RI de 1995 en Niza, Francia.

El Dr. Carlos Canseco, de Monterrey, México, quien en 1984 tomó posesión del cargo de presidente de Rotary, infundió nuevas energías al naciente plan. El Dr. Canseco se había situado a la vanguardia de la campaña de erradicación de la polio en México y era amigo del Dr. Sabin. El galeno mexicano era la voz de la experiencia, un decidido promotor de la inmunización masiva.

“Limitarse a aportar dinero para que cada país vacune a los niños en grupos reducidos durante el año, sería un desperdicio total —afirmó el Dr. Canseco—. Ese dinero se lo llevaría el viento”. Se basaba en el precepto de Sabin de que si a todo niño de cada país se le diera la vacuna el mismo día, se los estaría inmunizando a todos simultáneamente. Si quedan algunos niños sin vacunar, adquirirían la inmunidad mediante el contacto con los niños vacunados. A través de la iniciativa personal del Dr. Canseco y la labor de varios amigos que confiaban en el potencial del programa, la OMS aceptó a Rotary como ONG colaboradora oficial.

Canseco designó el Comité Polio 2005, presidido por el Dr. John Sever, con el asesoramiento del Dr. Albert Sabin. En octubre de 1984, el comité había trazado un plan: 1)  recaudar 120 millones de dólares a fin de proporcionar la vacuna oral antipolio a los recién nacidos durante cinco años, y,
2)  movilizar un nutrido contingente de voluntarios rotarios para colaborar en la vacunación.

“De todas las alianzas que forjamos durante mi colaboración con los CDC [Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU.], ninguna me ha impresionado tanto como la asociación con Rotary International y otros colaboradores para la erradicación mundial de la polio”. David Satcher, ex funcionario de los CDC y jefe de la Dirección General de Salud Pública de Estados Unidos.

Ahora, restaba por cumplir una tarea descomunal. Ninguna organización podía emprender tal proyecto por sí sola. Rotary se unió a la OMS, el UNICEF y, más adelante, a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés) y, gradualmente, se empezó a reconocer a Rotary como entidad valiosa y fiable. Se impartió capacitación al personal de la Sede Mundial  y se formaron nuevos comités destinados exclusivamente a la iniciativa que iba a conocerse como la Campaña PolioPlus.

Rotary enfrentaba dos desafíos de gran magnitud. El primero consistía en recaudar 120 millones de dólares. La campaña para recaudar los fondos en el ámbito mundial estuvo a cargo del Comité Internacional de la Campaña, presidido por Leslie Wright, de Birmingham, Alabama, EE.UU. Dicha campaña resultó sumamente instructiva para los rotarios de todos los niveles.

Paulatinamente, los rotarios comenzaron a reconocer que estaban emprendiendo un evento de magnitud histórica. Nunca antes Rotary se había embarcado en un proyecto mundial. Jamás se habían propuesto recaudar 120 millones de dólares. Nunca se habían coaligado con entidades tan conocidas como la OMS, el UNICEF y los CDC. Rotary jamás sería el mismo.

La campaña de recaudación de fondos concluyó en el marco de la Convención de Rotary que tuvo lugar en Filadelfia en mayo de 1988. Durante dos años, Walter Maddocks y los miles de voluntarios de su equipo habían puesto la mira en dicha fecha. Para algunos el momento había llegado demasiado pronto.

El segundo día de la Convención —24 de mayo de 1988— se recuerda como uno de los momentos más apasionantes del primer siglo de Rotary. La concurrencia desbordaba el auditorio del Centro Cívico cuando Walter Maddocks comenzó a “pasar lista” a cada uno de los 44 presidentes de los comités nacionales y multinacionales. Se habían instalado luces en torno al auditorio, y a medida que cada país de Rotary anunciaba los resultados de su contribución a la campaña de recaudación de fondos, se encendía una lámpara por cada 800.000 niños que iban a poder ser inmunizados. Si se llegaba a encender la totalidad de las luces —lo cual significaría una recaudación de 120 millones de dólares— se encenderían fuegos artificiales. A medida que Maddocks avanzaba por orden alfabético a través de la lista de países, las bombillas encendidas llegaron al rincón y comenzaron a encenderse en el extremo más alejado de la sala. El total acumulado se reflejaba en una gran pantalla y a medida que cada región reportaba sus cifras los aplausos iban en aumento. Las lámparas encendidas significaban que millones de niños iban a contar con protección contra la polio. Cuando los últimos comités nacionales anunciaban su recaudación la tensión se hizo insostenible.

Ya casi al final, 43 de los 44 comités habían reportado sus totales y en la pan- talla aparecía un total acumulado de 100.163.580 dólares. ¿Sería suficiente la aportación del comité 44 para completar los 20 millones de dólares necesarios para alcanzar la meta? Con su encomiable presencia escénica, Maddocks presentó al ex director de RI Herbert G. Brown (que ejercería el cargo de presidente de RI en 1995-1996), quien anunció la cuantía de las donaciones de la región que faltaba: EE.UU., Bahamas, Bermudas y Puerto Rico. Brown les recordó a los presentes que los clubes de la región habían fijado metas por un total de 78.406.000… hizo una pausa… faltaban tan sólo cinco minutos para las doce del mediodía en el abarrotado auditorio, pero nadie miraba el reloj mientras Brown continuaba diciendo… “El Comité de EE.UU. ha superado dicha meta y, verdaderamente, ha recaudado 119.186.869 dólares, lo cual significa que el total de la campaña internacional ha llegado a… ¡219.350.449 dólares!”

El Dr. Albert Sabin afirmó en cierta ocasión ante los rotarios que “Si PolioPlus no hubiera comenzado en 1985, para el Centenario de Rotary, en 2005, seguramente ocho millones de niños más habrían caído en las garras de la polio, y durante dicho lapso es probable que hubieran muerto 800.000”. Lo decía con conocimiento de causa, su vacuna oral antipolio salvó la vida a millones de niños indefensos.

En nuestro país nos informa la doctora Jacqueline Medina, que la certificación como país libre de polio se hizo en 1994.

Estrategia para la Fase Final de la Erradicación de la Poliomielitis 2019–2023

El mundo está a punto de alcanzar un logro histórico: la erradicación del poliovirus salvaje (WPV).

En 1988, cuando la Asamblea Mundial de la Salud declaró su compromiso con la erradicación y, con ese objetivo, se formó la Iniciativa para la Erradicación Mundial de la Poliomielitis (IEMP), había 350,000 casos anuales de WPV en 125 países. A finales de 2018, solo se identificaron 33 casos, todos ellos en dos países colindantes (Afganistán y Pakistán).

El éxito de la IEMP es evidente. No solo ha conseguido arrinconar el WPV en determinados puntos geográficos del mundo, sino que también ha eliminado sucesivamente diferentes tipos de WPV. En 2015 se declaró la erradicación del WPV de tipo 2, el WPV de tipo 3 no se detecta desde 2012 y, aunque todavía no se ha podido detener del todo el WPV1, su incidencia se ha reducido en más del 90% desde 2014.

En los dos últimos países, Pakistán y Afganistán con casos registrados de transmisión del WPV el programa no ha conseguido inmunizar a todos los niños por diversas razones. A menudo, los trabajadores en primera línea se enfrentan al desafío que supone llegar a zonas de difícil acceso debido al aislamiento geográfico. Los desplazamientos y la migración masiva, en particular en la frontera entre estos dos países colindantes, también comprometen la capacidad del programa de acceder a los niños durante las actividades suplementarias de inmunización (ASI) y las campañas puerta por puerta. En Afganistán, el programa se encontró con prohibiciones de las campañas puerta por puerta en 2018, lo que agravó los problemas de accesibilidad. En Nigeria, hay zonas del estado de Borno que siguen siendo totalmente inaccesibles para los vacunadores. Además, en las zonas a las que sí llega el programa existen grupos cada vez mayores que rechazan la vacuna. Causas como la desinformación, la desconfianza, las creencias culturales, el cansancio o que tengan otras prioridades hacen que los cuidadores no permitan a los vacunadores realizar su labor.

Inseguridad y conflicto: Las regiones en las que persiste la poliomielitis a menudo se encuentran en

conflicto. La inseguridad puede motivar que las familias se muden en masa a campos de refugiados o de desplazados internos (IDP). Tales movimientos pueden facilitar la accesibilidad, pero también suponen nuevos retos. En el caso de aquellos que se quedan, el conflicto en curso hace difícil, e incluso peligroso, el acceso de las intervenciones sanitarias críticas. En estas zonas, el programa debe proteger a los trabajadores sanitarios, que ponen rostro a la lucha por la erradicación de la poliomielitis en su esfuerzo por alcanzar a todos los niños.

Sistemas sanitarios débiles o frágiles: A menudo, tanto los países endémicos como los no endémicos se ven afectados por la debilidad o fragilidad de sus sistemas sanitarios: las comunidades viven en una pobreza extrema y las familias no tienen acceso a servicios básicos.

Riesgos relacionados con las operaciones, la gestión y los recursos: Los riesgos operacionales relacionados con la obtención de los recursos necesarios (apoyo económico, reservas y suministro de vacunas y recursos humanos) siguen siendo críticos para el éxito de la IEMP.

Objetivo 1: Erradicación. Interrupción de la transmisión de todos los poliovirus salvajes (WPV).

Acabar con todos los brotes de poliovirus circulantes derivados de la vacuna (cVDPV)

en los 120 días posteriores a su detección y eliminar el riesgo de futuros VDPV.

Objetivo 2: Integración. Contribuir al refuerzo de la inmunización y de los sistemas sanitarios para conseguir la erradicación de la poliomielitis y mantenerla. Asegurar una vigilancia sensible del poliovirus integrándola en los sistemas de vigilancia de otras enfermedades prevenibles mediante vacunación (EPV) o enfermedades transmisibles. Prepararse y responder en caso de futuros brotes y emergencias

Objetivo 3: Certificación y contención. Certificación de la erradicación del WPV. Contención de todos los poliovirus

La suma de los presupuestos de la IPV, la OPV y la IEMP elevan el coste total de la estrategia a 5100 millones de USD. Los socios de la IEMP se han comprometido a sensibilizar y recaudar los recursos necesarios para financiar esta estrategia.

Desde hace unos anos a esta iniciativa compuesta por la Organización Mundial de la Salud, Rotary, Centro para el Control y Prevención de Enfermedades Contagiosas de Estados Unidos y la UNICEF, se ha sumado la Fundación Bill & Melinda Gates, dando un extraordinario empuje a la meta de la erradicación. Es mediante un desafío a Rotary, pues el acuerdo es, que la fundación duplica lo que Rotary aporta. La institution ha aportado sobre 2 mil millones de dólares, desde su inicio a la fecha.

Los rotarios dominicanos se encuentran muy orgullosos de la iniciativa y la asimilan como su principal prioridad, tal como lo recomienda Rotary, y así lo postula el gobernador Manuel Gómez Achécar.

(Este articulo tomó informaciones del libro: Un Siglo de Servicio, y de la pagina web de Rotary).

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