¡QUE TUPÉ!: ¿VOLVERÁN A REPETIR EN EL 2020 LO DEL 12 y EL 16?

En esta entrega incluyo dos reseñas periodísticas sobre dos iniciativas de alianzas electorales muy parecidas procedentes de un sector político-social tan parecido que incluye no pocos nombres comunes en ambas ocasiones, una realizada en el 2012 y otra recientemente.
 
Debo destacar  que una buena parte de las personas que auparon la fallida iniciativa de “apoyo a Hipólito Mejía-PRD para desplazar al PLD” ahora, con la misma matriz argumental, han despreciado aportar a la posibilidad de convertir progresivamente al Movimiento MARCHA VERDE en una alternativa al sistema de corrupción e impunidad y a la partidocracia tradicional, para repetir una formula  fracasada con ligeras variaciones.
 
En forma parecida actuaron también en la coyuntura electoral en el 2016, ya reemplazado el PRD por el PRM e Hipólito por Luis Abinader, cáscaras de un mismo palo.
 
Es así como el discurso radical de ese sector de capas medias contra la corrupción y la impunidad vuelve a terminar en una actitud conservadora que tiende a legitimar la hegemonía política conservadora mezclada con adornos reformistas a través de un proceso electoral viciado.
 
 Ahora, nueva vez, los trajines aliancistas y las aproximaciones de ciertos “partidos  y movimientos emergentes” y “sectores progresistas”  apuntan hacia una formula encabezada por el PRM; pretendiendo, además, con grandes dificultades e  importantes resistencias, que el liderazgos social independiente frente al bloque social dominante se suicide en el pantano electoral del 2020 bajo la tutela partidista.
 
Definitivamente hay quienes se resisten a aprender las lecciones de la historia y la repiten como tragicomedia, reproduciendo sucesivamente una especie círculos viciosos y viciados, cada vez más degradado y tutelado por el poder estadounidense; al extremo  que implica el actual reforzamiento de la dictadura constitucional mafiosa, sus engendros continuistas y la vergonzosa competencia del oficialismo y la oposición conservadora por el favor de Trump, ambas entregadas a sus designios de recolonización de nuestra América.
 
Sin embargo, la manera como se empantanan y palidecen  ahora esas iniciativas electorales “opositoras” incongruentes, indica que el alto grado de ilegitimidad de las instituciones vigentes y del propio sistema electoral establecido, junto a la enorme desconfianza popular en los partidos, en el gobierno y la cúpula empresarial… presenta la oportunidad y posibilidad de actuar en dirección a una quiebra institucional favorecida por un eventual desplome económico en gestación.
 
 Esta realidad le da razón de ser a los esfuerzos por la consolidación de la independencia y el  auto-empoderamiento del movimiento verde y los movimientos sociales en lucha con una propuesta de transformación estructural y formas de lucha diferenciadas y alternativas a aquellas que conducen a la trampa electoral.

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